La guía de lectura del curso: qué universo se usa y por qué incluye a las empresas que quebraron, contra qué se compara cada regla, y por qué se publican media y mediana a la vez.
Lo que medimos En acciones la trampa no es el modelo, es el universo. Un tercio de las que existieron ya no cotiza, y son justo las que un backtest normal no ve.
Esta sección mide el método de crecimiento más famoso del mundo, letra por letra. Antes de la primera cifra hay que explicar cómo se mide, porque en acciones el error caro no está en el modelo: está en la lista de acciones sobre la que se prueba.
El universo de este curso son 5.140 acciones que en algún momento negociaron al menos cinco millones de dólares al día. De ellas, 1.785 ya no cotizan.
Quebraron, las compraron o dejaron de cumplir los requisitos para seguir listadas. Están todas dentro de cada medición, con su resultado final, porque son justo las que un estudio hecho con la lista de hoy no ve.
Ese detalle no es un matiz, es el hallazgo. Cualquiera que pruebe una idea sobre «las acciones que hay hoy» está midiendo un mundo del que se han retirado los desastres. No es que mida otra cosa: es que mide un mercado que no existió.
En acciones, unos pocos nombres hacen el resultado. Eso obliga a publicar dos cifras donde casi todo el mundo publica una.
Un filtro de calidad, medido a seis meses, da una media de 4,96 para las que lo pasan y 9,18 para las que no. Parece que el filtro destruye valor.
En mediana el orden se invierte: 2,22 contra 0,95. Y quitando el uno por ciento superior de cada grupo, el filtro vuelve a ganar.
Las dos son ciertas. La media de las malas la ponen unos pocos cohetes, y un filtro puede quitarte desastres y cohetes a la vez. Según qué cifra publiques parecerá bueno o malo, así que aquí van las dos.
Toda regla de este curso se compara contra tres referencias, nunca contra cero. Contra el índice comprado y olvidado, que es lo que cualquiera puede hacer sin trabajo. Contra el mismo universo sin el filtro. Y contra la versión con las empresas muertas dentro.
Una regla que gana contra cero y pierde contra el índice no es una estrategia: es una forma cara de comprar mercado. Las cuatro comparaciones se desarrollan en contra qué se compara.
Falta una vara más, que no es una referencia sino una prueba. Una diferencia entre dos grupos puede ser cierta en la muestra y no serlo en el mercado, así que cuando una afirmación necesita intervalo de confianza, la lección lo trae y dice si sobrevive.
La primera es la supervivencia, que ya está dicha. La segunda es el dato que falta disfrazado de dato malo: cuando el crecimiento de una empresa no se puede calcular y el sistema le pone un cero, esa empresa deja de ser desconocida y pasa a ser la peor de la clase.
En nuestro propio filtro eso eliminaba al 45 % de los candidatos, y tiene su lección entera.
La tercera son los identificadores reciclados. Un símbolo que queda libre se reasigna, y una fuente descuidada acaba mezclando los beneficios de una empresa con el precio de otra. Nos pasó, y desde entonces toda serie lleva su fecha real de publicación.
Las tres tienen algo en común y por eso van juntas: ninguna se ve en el resultado. Las tres producen curvas de aspecto razonable, con el código correcto, y solo aparecen si uno va a buscarlas.
Leer cada lección buscando cuatro cosas: qué universo, cuántas muertas dentro, media y mediana, y contra qué se compara. Y aplicar la misma vara a cualquier cifra de acciones que le pongan a uno delante, empezando por las de esta sección.
Un filtro de calidad sobre acciones da una rentabilidad media del 4,96 % a seis meses, y las que no lo pasan, del 9,18 %. Parece que el filtro destruye valor. Se mira la mediana y el orden se invierte: 2,22 % contra 0,95 %. Se quita el uno por ciento superior de cada grupo y el filtro vuelve a ganar, 2,94 contra 2,57. ¿Qué pasaba? Que la media de las malas la ponían unos pocos cohetes: el 2,73 % de ellas dobla en seis meses, contra el 1,32 % de las buenas. Las tres cifras son ciertas y cuentan historias distintas. Por eso aquí se publican todas.
No dice que las cifras de esta sección sean las únicas correctas: dice con qué criterio están hechas. La ventana es de diez años con un solo mercado bajista completo, y el universo empieza en 2016 porque antes no hay panel propio con las deslistadas dentro. Y las tablas descriptivas de media y mediana van sin intervalo de confianza: cuando una afirmación necesita intervalo, la lección lo trae.
Es al revés: excluirlas es lo tramposo. Quien invertía entonces no sabía cuáles iban a sobrevivir, así que una prueba que solo usa las supervivientes le concede al método una información que nadie tenía. Es la forma más común de inflar un resultado sin mentir en ninguna cifra.
Porque antes no existe un archivo propio que incluya a las deslistadas con la fecha real en que se publicó cada dato. Se podría ir más atrás con los datos que hay, pero solo con las supervivientes, que es exactamente el error que esta lección explica.
Para descartar sí, para consagrar no. Contiene un solo mercado bajista completo, así que cualquier regla que dependa de cómo se comporte el método en una crisis larga está apoyada en una sola observación. Cada lección lo declara cuando le afecta.
Sí, y son las que más deprisa separan una cifra seria de una de folleto. Basta con hacerlas en voz alta: quien no pueda contestar cuántas empresas muertas hay en su universo casi nunca las ha incluido.
Universo propio con las empresas deslistadas incluidas y cada dato fechado por su publicación real: 5.140 acciones que en algún momento negociaron más de cinco millones de dólares diarios, de las cuales 1.785 ya no cotizan, con 5,1 millones de observaciones de acción y día, de agosto de 2016 a julio de 2026. Ejemplo de la cola, medido a 126 sesiones: un filtro de calidad da 4,96 % de media frente al 9,18 % de las que no lo pasan, y 2,22 % de mediana frente a 0,95 %; quitando el 1 % superior de cada grupo, 2,94 % frente a 2,57 %. El 45 % de los candidatos cae por un crecimiento no computable convertido en cero. Un solo mercado bajista completo.
Estudio método · dos estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los datos de acciones son de un universo propio con fecha de publicación real y con las empresas deslistadas incluidas: más de cinco mil nombres y 5,1 millones de observaciones desde 2016.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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