Una cifra de rentabilidad solo dice algo si viene con su ventana, su denominador y el sitio donde la estrategia pierde. Esta lección enseña a pedir esas tres cosas, y una cuarta.
Lo que medimos Una cifra sin ventana, sin denominador y sin modo de fallo no dice nada. Cada lección de este curso trae las tres; esta enseña a pedirlas.
Este curso no empieza por qué es una opción. Empieza por cómo se lee una cifra, porque es lo que más falta hace. Son cuatro preguntas, en este orden, y todas las lecciones que siguen las contestan antes de dar un número.
El periodo sobre el que se mide una estrategia se elige, y esa elección cambia el resultado. Comprar y mantener el índice rinde 17,4 % al año en los siete últimos años y 10,9 % en veintiún años.
Las caídas cuentan la otra mitad de la historia: −34 % en la ventana corta y −55 % en la larga, que sí incluye la crisis financiera.
Y no cambia solo el número, cambia la conclusión. Tener el índice y vender calls encima pierde contra el índice en la ventana corta, y en la larga le gana en riesgo, porque recorta la caída a −35 %.
La misma estrategia es peor o mejor que no hacer nada según qué años entren en la cuenta. Este curso usa siempre la larga, y cuando una estructura no puede llegar tan atrás, lo dice y explica por qué.
Es la pregunta que más dinero cuesta y la que casi nadie hace. Una cartera real de opciones perdió −4.257 $ desde su máximo, y su prueba histórica, con la misma estrategia y el mismo contrato, −4.797 $. Prácticamente lo mismo en dinero.
Pero la prueba llamaba a eso −5,6 % y la cuenta lo vivió como −43,9 %.
La diferencia entera está en el denominador. La prueba había acumulado hasta 85.496 $ operando siempre un contrato, y la cuenta real tenía 9.703 $: la misma pérdida dividida por dos cuentas distintas.
De ahí sale una regla que se repite en todo el curso. La caída se lee en dólares y se divide por el capital que vas a usar de verdad, no por el que la prueba llegó a tener.
Toda estructura pierde en algún sitio, y hay que saberlo antes de operarla. Medimos una neutral de cinco opciones sobre el índice a lo largo de 3.157 operaciones, y miramos qué acertó según lo que hizo el índice mientras estaba abierta.
| Lo que hizo el índice mientras tanto | Acierta |
|---|---|
| Se queda cerca, entre bajar poco y subir poco | entre el 84 % y el 99 % |
| Sube despacio | 14 % |
| Cae con fuerza | 0 % |
Neutral no quiere decir sin punto débil: quiere decir que pierde por los dos lados, y conviene saber por cuáles. Por eso cada lección lleva un apartado obligatorio que dice dónde pierde. Es el que más cuesta escribir y el único que no se negocia.
La primera vez que medimos esa estructura no teníamos los precios reales de compra y venta, así que hubo que suponerlos. La horquilla es esa diferencia, y se paga en cada una de las patas.
Medida de verdad resultó ser de cinco centavos por contrato y lado, y con ella la ventaja sale mejor que con el coste supuesto: 2,74 frente a 1,94.
Lo que no sobrevivió fue otra cosa, y vuelve a la primera pregunta. Al usar precios reales, la ventana se alargó tres años hacia atrás, y esos tres años nuevos resultaron ser los peores de toda la serie.
No es un fallo de los datos. Es un mercado que subía despacio, que es justo donde esa estructura pierde, con una calma tan grande que las posiciones salían la mitad de grandes y el mismo coste se comía el doble de riesgo.
Ante cualquier cifra, pedir las cuatro cosas: qué años, sobre qué capital, dónde pierde y con qué costes. Si falta una, la cifra no dice lo que parece decir. Y si falta el denominador, ni siquiera dice cuánto se perdió.
Un vídeo dice: «esta estrategia rindió +140 % en siete meses». Las tres preguntas, en orden. Ventana: siete meses de 2025-2026, un tramo alcista sin ninguna caída de más del 5 %. Denominador: no dice cuánto capital había; el riesgo mediano por lote era de unos 7.700 $ en el índice, así que el +140 % puede ser +14 % sobre una cuenta de diez lotes. Modo de fallo: la misma estructura, medida en todas las caídas de más del 5 % de trece años, acertó el 0 % de las veces. El +140 % no era falso; era una fotografía.
Pasar las tres preguntas no significa que una estrategia funcione: significa que merece que se mida. Son un filtro de entrada, no un veredicto.
Y no sustituyen a la desconfianza sobre uno mismo. La corrección más cara de este curso fue a un estudio propio, donde una pata mal colocada convirtió una estructura neutral en una apuesta bajista y el análisis concluía lo contrario con toda solidez estadística. Lo cazó comprobar los griegos —las sensibilidades de la posición, que el curso explica en las lecciones 5 a 7— antes de mirar el resultado.
No, porque el retorno anual es el resultado de una elección de años que casi nunca se declara. Dos ventanas distintas sobre el mismo índice dan siete puntos de diferencia y pueden invertir la conclusión sobre si una estrategia aporta algo o no.
Porque es el único error de esta lista que hace que una cifra correcta engañe. Nadie miente: la prueba dice la verdad sobre su propio capital. El problema es que ese capital no es el tuyo, y el porcentaje no se traduce solo.
Entonces la respuesta ya es la respuesta. Una estrategia que se vende sin ventana, sin denominador y sin escenario de pérdida no está medida, esté bien o mal la idea de fondo.
Las cuatro sirven para cualquier cifra de inversión. En opciones aprietan más porque hay varias patas, la horquilla se paga en cada una y el capital que respalda la posición no siempre coincide con el que aparece en el porcentaje.
Todo es propio. La venta de prima sobre el índice se mide de 2005 a 2026, veintiún años con 2008 dentro, y el índice se compara con dividendos reinvertidos. El portafolio real se contrastó con su backtest en agosto de 2026. La estructura de cinco patas corre sobre cadenas reales del S&P de 2013 a 2026, 3.157 operaciones, con la horquilla real de cada pata. No llega más atrás por los vencimientos, no por la estructura: usa vencimientos de unas dos semanas, y esos no existen de forma continua antes de 2013.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 1 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
Siguiente: Para qué sirven las opciones: retorno, ingreso, riesgo y entrada
Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
Polaris seguirá siendo gratis y sin registro.