Todo contrato de opciones cotiza a la vez con dos precios: el bid, al que se vende, y el ask, al que se compra. Lo que los separa se llama horquilla, y es el primer coste de cualquier orden.
Lo que medimos Una opción no tiene un precio: tiene dos, el de quien compra y el de quien vende. La distancia entre ambos es lo primero que se paga, y no se mide en centavos sino en porcentaje del contrato.
Una cadena de opciones es la tabla con todos los contratos de un subyacente: una fila por strike, las calls a un lado y las puts al otro. Parece un listado de precios y no lo es. Cada contrato lleva dos: el bid es lo máximo que alguien paga ahora mismo por él, y el ask lo mínimo por lo que alguien lo suelta.
Si compras, pagas el ask; si vendes, cobras el bid. Ese hueco se cruza dos veces, al abrir y al cerrar: una operación empieza perdiendo eso.
Miremos una cadena de verdad: el 12 de junio de 2026, tres contratos del mismo vencimiento sobre el índice y sobre una acción muy negociada.
Lo que importa no son los centavos sino la horquilla en porcentaje del contrato: siete centavos son nada en una opción de once dólares y son la mitad en una de catorce centavos.
| Contrato, a 28 días | Bid | Ask | Horquilla, % del contrato |
|---|---|---|---|
| Put 740 del índice | 10,87 | 10,94 | 0,6 % |
| Call 739 del índice, la casilla de al lado | 13,10 | 14,69 | 11,4 % |
| Put 205 de una tecnológica grande | 7,80 | 8,00 | 2,5 % |
La casilla de al lado sale veinte veces más cara de cruzar: esa call apenas tenía volumen ni interés abierto.
La horquilla no es del subyacente, es del contrato: dos casillas vecinas cuestan cosas muy distintas. Y la acción, uno de los nombres más negociados del mercado, cuesta cuatro veces la del índice.
Sobre cinco millones de contratos-día de 2002 a 2026, esta es la horquilla mediana en porcentaje del precio del contrato, para opciones de un mes, según dónde esté el strike:
| Dónde está el strike | Índice | Acción |
|---|---|---|
| En el dinero | 3,1 % | 7,5 % |
| Fuera del dinero, 2 a 5 % | 5,5 % | 10,9 % |
| Fuera del dinero, 5 a 10 % | 11,1 % | 17,5 % |
| Fuera del dinero, 10 a 20 % | 20,5 % | 31 % |
| Fuera del dinero, más de 20 % | 40 % | 54,5 % |
Hay tres regularidades, y las tres tienen causa. Cuanto más fuera del dinero, más cara: en dólares la horquilla es parecida, pero el precio del contrato cae mucho más rápido que ella, y lo que se paga es el cociente.
Cuanto más corto el plazo, más cara también: en el dinero cuesta 6,5 % a una semana y 2,3 % a seis meses. Y una acción cuesta dos a tres veces lo que el índice en la misma casilla, porque hay menos gente al otro lado.
Aquí va una corrección propia, porque enseña más que la tabla. Midiendo una estrategia de venta de puts sobre el índice comparamos los cinco centavos que el estudio suponía con la mediana de toda la cadena, 0,095 $, y lo dimos por optimista.
Era al revés. Con la horquilla real del contrato que la estrategia toca de verdad, el resultado mejoró: de 2,49 % a 2,78 % anual, antes de sumarle el rendimiento del colateral.
La mediana de la cadena incluye vencimientos lejanos y strikes muertos que no opera nadie. El que sí se opera está entre los más líquidos del mundo. Se mide la horquilla del contrato que se toca, no la del universo.
Siete centavos no dicen nada solos. Lo que decide es qué parte de lo que cobras se lleva la horquilla, y eso ha cambiado un orden de magnitud.
Vendiendo dos patas sobre el índice, ida y vuelta, cruzar se llevó el 9,9 % del crédito en los primeros años de la ventana y el 0,6 % en los últimos.
En un cóndor de cuatro patas, el coste sobre lo cobrado pasó del 22 % al 2 % entre esas mismas dos épocas: diez veces menos por el mismo trabajo.
Un estudio largo que use el coste de hoy le regala la primera década; uno que use el de entonces hunde la última. Por eso aquí cada estudio paga la horquilla de cada contrato en cada fecha.
Y hay otra forma de que el coste crezca sin que la horquilla se mueva: que lo que cobras se encoja. Con volatilidad baja las estructuras salen más pequeñas y la misma horquilla se lleva el doble del riesgo. Los años tranquilos son los más caros de operar.
Mirar bid y ask, nunca el último cruzado. Dividir la horquilla por el precio del contrato antes de decidir si es cara. Contar las patas por dos, porque cada una se cruza al entrar y al salir. Y comparar ese coste con lo que se cobra.
El 12 de junio de 2026, la put 740 del índice a 28 días cotizaba 10,87 de bid y 10,94 de ask: siete centavos, el 0,6 % del contrato. La call 739 del mismo día, 13,10 y 14,69: un 11,4 %, veinte veces más, porque apenas tenía volumen. Quien compra la primera y la vende un minuto después pierde 7 $ por contrato; quien hace lo mismo con la segunda pierde 159 $. La horquilla no es del índice, es del contrato, y se mira antes de mandar la orden.
No dice cuánto se desliza una orden grande dentro de la horquilla, porque el archivo histórico no trae tamaños de cotización: aquí se cuenta el coste de cruzar la mitad de la horquilla por contrato, que es lo que paga una orden pequeña ejecutada al mercado. Una orden grande, o lanzada en un momento de pánico, paga más. Tampoco incluye comisiones, que en los estudios de este curso van aparte y son pequeñas frente a la horquilla.
Y no dice si la ventaja de una estructura sobrevive a su horquilla. Eso se mide estructura por estructura, y las cuatro preguntas ya enseñaron una en la que sobrevive.
En estos estudios se cobra media horquilla por contrato, que es lo que paga una orden pequeña lanzada al mercado. Una orden grande, o mandada en pleno pánico, paga más. El archivo histórico no trae tamaños de cotización, así que ese extra no está medido en ninguna cifra del curso.
Van aparte, y son pequeñas al lado de la horquilla. En los estudios de este curso se cobran por pata, no por operación, igual que se cruza la horquilla pata a pata.
Se casaron una a una con otra fuente de bid y ask: 120.483 contratos-día del índice de 2017 a 2026, con una correlación de 0,91 entre horquillas. Las de este archivo salen un 6 % más estrechas en la mediana, así que las cifras de aquí son, si acaso, algo bajas.
Muestra de 5,08 millones de contratos-día del archivo 2002-2026 —1,08 millones de índices y ETF, 4 millones de acciones del universo que existía cada año—, con bid y ask reales al cierre. Horquilla relativa = (ask − bid) dividido entre el punto medio; todas las cifras son medianas. El coste sobre el crédito sale de las estrategias de venta de prima, pagando la horquilla real de cada contrato en cada fecha. Los ejemplos de cadena son del cierre del 12 de junio de 2026. Contraste contra otra fuente de bid y ask: 120.483 contratos-día del índice de 2017 a 2026, casados uno a uno, dan una correlación de 0,91 entre horquillas, con las de este archivo un 6 % más estrechas.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 3 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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