La receta, paso a paso, para convertir una cuenta y un stop en un número entero de contratos, con los redondeos que impone cada contrato. Medida en los dos índices y en sus micros con nueve años de operaciones reales de un sistema de apertura.
Lo que medimos El número de contratos sale de una división que se hace cada mañana. Lo que esa división esconde es el redondeo: con el micro, desde diez mil dólares casi todo cabe; con el contrato grande, casi nada.
El apalancamiento explicó por qué el tamaño manda; esta es la receta para calcularlo cada mañana, con los redondeos que impone cada contrato. Está medida con un sistema de apertura sobre los dos índices, en micro y en contrato grande, con el capital componiendo operación a operación durante nueve años.
Contratos = capital × riesgo por operación ÷ (stop en puntos × valor del punto), redondeado hacia abajo. El capital es el vivo de hoy, no el inicial, y el riesgo por operación es el uno por ciento en todo lo que sigue.
El stop en puntos sale del rango típico de la sesión, traducido esa misma mañana: con el rango del Nasdaq en 443 puntos, el stop mediano del sistema son 43 puntos.
Eso son 86 $ por micro. Con el rango del S&P en 68 puntos, el stop queda en unos siete puntos.
Y eso son 35 $ por micro. El valor del punto lo fija el contrato, y no se negocia.
Lo que la división esconde es el redondeo hacia abajo. Medido en nueve años, con micros:
| Cuenta, en micro | Operaciones que no caben | Riesgo real |
|---|---|---|
| Cinco mil, /NQ | 5 % | 0,8 % |
| Cinco mil, /ES | 7 % | 0,8 % |
| Diez mil, /NQ | 0,1 % | 0,9 % |
| Diez mil, /ES | 0,6 % | 0,9 % |
La columna del riesgo real es la que importa: es lo que de verdad se arriesgó por operación, de media, después del redondeo. Cuando la cuenta es pequeña y muchas operaciones se saltan, el riesgo real se queda por debajo del pedido, y el sistema rinde menos de lo que promete una prueba histórica sin redondeo.
Con el contrato grande, la historia es otra:
| Cuenta, en contrato grande | Operaciones que no caben |
|---|---|
| Veinticinco mil, /NQ | 92 % |
| Veinticinco mil, /ES | 56 % |
| Cincuenta mil, /ES | 4 % |
Con micros, desde diez mil dólares casi todo cabe y el riesgo real es el pedido. Con el contrato grande, el del Nasdaq no cabe hasta mucho más arriba: veinticinco mil dólares toman el 8 % de las operaciones.
El del S&P, con su stop más pequeño en dólares, cabe a medias con veinticinco mil, el 44 %, y casi siempre con cincuenta mil, el 96 %. Es el único contrato grande que una cuenta media puede plantearse, y a partir de cincuenta mil.
Dos consecuencias que ya salieron y que aquí se cuantifican por índice. La exposición: el uno por ciento con el stop del sistema pone tres veces la cuenta en el Nasdaq y cinco veces en el S&P, porque el stop del S&P es más pequeño en porcentaje y caben más contratos.
Y la caída y la racha que van dentro: −14 % a −17 % y diez pérdidas seguidas en el Nasdaq.
En el S&P, −17 % a −21 % y trece. No es «más tranquilo» para el sistema: es más apalancado por construcción, y cae más.
Cero contratos es una respuesta válida, y la única correcta cuando el stop del día no cabe en el riesgo. Ocurre más de lo que parece: un día de recorrido grande, después de un dato macro o en una semana de caída, el stop en puntos se ensancha y la misma cuenta que ayer cabía hoy no cabe.
Eso no es un fallo del sistema, es el tamaño haciendo su trabajo: los días de más riesgo son exactamente los días en que la división pide operar menos, o no operar.
Forzar un contrato para «no perderse la operación» rompe el tamaño en la otra dirección: con cinco mil dólares y el contrato grande del Nasdaq es arriesgar el 17 % por operación, y una racha de diez, que el sistema tuvo, se lleva la cuenta. La división con redondeo hacia abajo es también el freno.
Antes de abrir: el rango típico de la sesión, el stop en puntos que sale de él, el valor del punto del contrato que se va a usar, el capital vivo y el uno por ciento. Una división, un redondeo hacia abajo, y el resultado se escribe antes de la primera señal. Si hay dos instrumentos, la receta se hace dos veces, porque las respuestas no coinciden.
Nueve y cuarto de la mañana. El rango típico de la sesión, la media de las últimas veinte, es de 443 puntos en el /NQ y el del /ES, 68. El stop del sistema, en fracción de ese rango, se traduce a 43 puntos en el Nasdaq y a unos siete en el S&P. Con una cuenta de diez mil dólares y el uno por ciento de riesgo, cien dólares: en el micro del Nasdaq caben 100 entre 86, un contrato; en el micro del S&P, 100 entre 35, dos contratos y sobra. En el mini del Nasdaq no cabe ninguno, y forzar uno sería arriesgar el 8,6 %. La misma cuenta, el mismo riesgo, dos instrumentos, dos respuestas enteras distintas: la división redondea hacia abajo, y el redondeo es la parte que nadie enseña.
Los redondeos son los de un sistema con su stop; otro sistema con un stop más ancho o más estrecho tiene otra tabla, y la manera de hacerla es la misma división. El riesgo del uno por ciento es una convención, no una ley: con el dos, todo se multiplica por dos, incluida la caída.
Y son nueve años sin mercado bajista largo: la racha y la caída son las vistas, no las posibles.
Cada día, con el capital vivo. Usar el saldo inicial hace que el tamaño no baje cuando la cuenta baja, que es justo cuando conviene que baje, y que no suba cuando la cuenta sube. La cifra que se usa es la que hay hoy.
Cada uno hace su división con su propio stop, y después hay que mirar el total: dos posiciones abiertas a la vez arriesgan la suma, no el máximo. Si el plan admite solapamiento, el uno por ciento se reparte entre ellos antes de dividir.
Porque hacia arriba se puede duplicar el riesgo cuando el resultado está cerca de uno: pasar de un contrato y pico a dos es arriesgar bastante más de lo previsto. Hacia abajo se arriesga de menos, que es el error barato de los dos.
La división es idéntica; lo que cambia es de dónde sale el stop en puntos. Lo importante es que ese número se calcule hoy y no se herede de un plan escrito hace meses, porque el recorrido del día cambia y el tamaño tiene que cambiar con él.
Sistema de apertura sobre /NQ y /ES reales, 2017 a julio de 2026, 722 y 778 operaciones, stop mediano de 43 puntos; capital compuesto al 1 % de riesgo con contratos enteros. Micro /NQ: no tomadas 5,0 % con 5.000 y 0,1 % con 10.000 dólares; riesgo real 0,80 y 0,91 %, exposición 2,6 y 3,0 veces, caída −14,2 a −16,7 %, racha diez. Micro /ES: 6,7 % y 0,6 %, riesgo real 0,81 y 0,90 %, exposición 4,9 a 5,7 veces, caída −17,3 a −21,3 %, racha trece. Grande /NQ con 25.000: 60 de 722 operaciones (8,3 %). Grande /ES: 3,6 % con 10.000 dólares, 44,1 % con 25.000 y 96,4 % con 50.000 de cuenta. Rango típico al 29 de julio de 2026: /NQ 443 puntos, /ES 68.
Estudio dos estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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