Un futuro sobre el índice compromete a comprar o vender el índice en una fecha, a un precio fijado hoy, por un tamaño fijo. Esta lección desmonta ese tamaño: cuánto vale un punto, cuál es el movimiento mínimo, cuándo vence, cómo se liquida y qué cambia en la versión micro.
Lo que medimos Un futuro sobre el índice es un compromiso de tamaño fijo: valor por punto, salto mínimo, vencimiento trimestral y ajuste diario. El micro es el mismo contrato a un décimo, y por eso cabe en una cuenta normal.
Un futuro no se negocia pieza a pieza: se acepta entero. La bolsa fija de antemano cuánto vale cada movimiento, cuál es el salto mínimo del precio, cuándo vence el contrato y cómo se ajusta la cuenta cada noche. Lo único que elige quien opera es cuántos contratos y de qué talla. Por eso conviene desmontar la pieza antes de usarla: casi todos los errores caros de este instrumento son errores de aritmética, no de criterio.
Cada contrato tiene un valor por punto de índice. Ese valor multiplicado por el nivel al que cotiza el índice es la exposición: el dinero que de verdad se está moviendo. Los micros son el mismo contrato con la décima parte del valor por punto.
| Contrato | Por punto | Por tick | Exposición hoy |
|---|---|---|---|
| /ES · S&P 500 | 50 $ | 12,50 $ | 365.000 $ |
| /MES · micro | 5 $ | 1,25 $ | 36.500 $ |
| /NQ · Nasdaq 100 | 20 $ | 5 $ | 540.000 $ |
| /MNQ · micro | 2 $ | 0,50 $ | 54.000 $ |
Con el Nasdaq en 27.000, un solo contrato grande son 540.000 $ de exposición. Es más que la mayoría de las cuentas que lo operan, y ese es el motivo de que el micro exista.
El precio no se mueve de forma continua: salta de un cuarto de punto en un cuarto de punto. Ese salto vale 12,50 $ en el contrato grande del S&P y 0,50 $ en el micro del Nasdaq.
Parece poco hasta que se cuenta cuántos saltos tiene un día. El rango típico de una jornada del Nasdaq son 443 puntos, es decir mil setecientos ticks; el del S&P, 68 puntos, unos doscientos setenta ticks. El tick es grano fino, y por eso el deslizamiento de una orden y el coste de cruzar la horquilla —la distancia entre el mejor precio de compra y el de venta— se miden en ticks por lado.
Los contratos sobre índice vencen cuatro veces al año, el tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre, y se liquidan en efectivo: nadie entrega quinientas acciones. Quien quiere seguir dentro traslada la posición al contrato siguiente unos días antes. Ese traslado es el rolo, y deja el escalón que aparece en los gráficos largos.
Mantener un contrato tampoco cuesta lo que vale: se deposita un margen, una fracción que fija la bolsa y que sube cuando sube la volatilidad. Y cada noche la cámara que garantiza el contrato abona o carga en la cuenta lo que se movió, usando el precio con que se liquida el día, que no es la última barra.
De ahí la regla que más dinero cuesta olvidar: el margen no es el riesgo. El riesgo es lo que recorre el contrato multiplicado por su valor por punto. Un stop de 43 puntos son 86 $ en el micro del Nasdaq, pida la bolsa el depósito que pida esa semana.
El micro del S&P y el del Nasdaq miden lo mismo que sus hermanos grandes, con el mismo salto en puntos y los mismos vencimientos, y valen la décima parte. No son un producto para principiantes: son lo que permite que el tamaño de la posición se ajuste al capital y no al revés. Diez micros hacen un contrato grande, y con una cuenta de diez mil dólares que arriesga el uno por ciento, ese stop cabe en un micro y no cabe en el grande.
Moverlos cuesta poco, pero no cero. El modelo de costes que usa esta sección suma la comisión de ida y vuelta, 1,50 $ por micro y 4 $ por contrato grande, más un tick de deslizamiento en la entrada.
Contra un stop como el de arriba, eso se lleva alrededor del 2 % del riesgo en el micro. Es un modelo y se declara como tal: el coste real se mide operación a operación.
Antes de mandar una orden, traducir el contrato a dinero: cuánto vale un punto, cuánta exposición se abre y cuánto pierde la cuenta si el stop salta. Si esa cuenta no sale, sobra el resto. Y cuando el número que sale es incómodo, la respuesta casi siempre es bajar de talla, no ceñir el stop.
Con el Nasdaq en 27.000, un contrato /NQ son 540.000 $ de exposición y un micro /MNQ, 54.000 $. Un sistema de apertura usa un stop mediano de 43 puntos. En el contrato grande son 860 $; en el micro, 86 $. Una cuenta de diez mil dólares que arriesga el uno por ciento por operación tiene cien dólares de riesgo: cabe un micro y no cabe el grande, que se pasa ocho veces. La ida y vuelta de ese micro cuesta, con el modelo de costes de la sección, unos dos dólares: el dos por ciento del riesgo. El mismo trade en el contrato grande costaría unos nueve, el uno por ciento del riesgo; proporcionalmente menos, pero con un riesgo que la cuenta no puede permitirse.
No da las cifras de margen: las fija la bolsa, cambian con la volatilidad y hay que mirarlas en el bróker el día que se opera. Tampoco cubre otros contratos, sobre bonos, materias primas o divisas: los valores por punto son otros, y la sección que los usa los declara cuando toca.
Y el coste de arriba es un modelo. La medición real, por lado y por hora, está en los costes medidos operación a operación.
No. El depósito solo habilita a abrir la posición, y la bolsa lo sube o lo baja según la volatilidad del momento. Lo que se puede perder depende de dónde esté el stop y de cuántos contratos haya abiertos. Dos cuentas con el mismo depósito bloqueado pueden estar arriesgando cantidades muy distintas.
El stop no se elige por lo que cabe en la cuenta, sino por dónde deja de tener sentido la operación. Acortarlo para que quepa una talla mayor no reduce el riesgo: solo hace que salte más veces. Para ajustar el tamaño está el micro.
Se liquida en efectivo al precio final del contrato y la posición desaparece: no hay que entregar ni recibir acciones. El problema es que quien quería seguir expuesto se queda fuera sin haberlo decidido. Por eso se traslada la posición unos días antes en vez de esperar al último.
Sí, aunque el contrato sea el mismo. El compromiso es el valor por punto multiplicado por el nivel del índice, así que sube con el mercado. Un año después, la misma talla compromete más dinero. Por eso el tamaño se recalcula con el nivel del día y no con el de la última vez que se miró.
Especificaciones estándar de los cuatro contratos del CME: valor por punto de 50 $ (/ES), 5 $ (/MES), 20 $ (/NQ) y 2 $ (/MNQ), tick de 0,25 puntos y vencimientos trimestrales el tercer viernes con liquidación en efectivo. Las exposiciones son con el S&P 500 en 7.300 y el Nasdaq 100 en 27.000 (julio de 2026). El rango típico de sesión es el de veinte días del 29 de julio de 2026: 68 puntos en /ES y 443 en /NQ. Stop mediano de 43 puntos: sistema de apertura sobre /NQ (722 operaciones, 2017-2026). Modelo de costes (estudio de tamaño, 30 de julio de 2026): 1,50 $ por micro y 4 $ por contrato grande de ida y vuelta, más un tick de deslizamiento.
Estudio mecánica del contrato · dos estudios propios · publicado el 7 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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