Un futuro compromete a comprar o vender el índice a un precio fijado, con un depósito mucho menor que lo que vale. Esta lección dice para qué sirve eso de verdad, medido, y para qué no.
Lo que medimos Un futuro da exposición barata, tamaño preciso gracias a los micros y acceso a las horas que las acciones no ven. No convierte una cuenta pequeña en una grande.
Antes de cualquier regla conviene saber qué compra uno cuando opera un futuro sobre el índice, porque la respuesta no es «el índice con apalancamiento». Son cuatro cosas distintas, y de las cuatro solo tres están medidas aquí.
Un futuro da la exposición al índice sin comprar las quinientas acciones ni pagar el recargo de un fondo apalancado, y casi todo el día. Lo que de verdad lo distingue de un fondo cotizado no es el precio: es cuánto aguanta.
Medido sobre el volumen real del tramo en que se entra, un sistema de apertura cabe cómodo hasta cuarenta minis por operación, con techo cerca de ciento cincuenta. Para casi cualquier cuenta el límite es el capital, no el mercado, y por eso el intradía profesional se hace en índices.
Con el Nasdaq en 27.000, un solo micro son 54.000 $ de exposición.
Un stop del 0,3 % del precio deja que una cuenta de diez mil arriesgue el uno por ciento con un contrato, y ese contrato la expone a 30.000 $.
El apalancamiento efectivo es de tres veces la cuenta, y cualquier retorno hay que dividirlo por eso antes de compararlo con comprar y mantener. El depósito lo pone el bróker; el riesgo lo pone el contrato.
De ahí sale el argumento a favor de los micros, que no es una preferencia. Con el contrato grande, una cuenta de 25.000 $ solo puede tomar el 8 % de las operaciones arriesgando el uno por ciento: un solo contrato ya se pasa.
| Cuenta | Contratos medianos | Operaciones que no caben |
|---|---|---|
| Cinco mil | dos | 5 % |
| Diez mil | cinco | 0,1 % |
| Veinticinco mil | quince | ninguna |
| Cincuenta mil | treinta y uno | ninguna |
Las acciones ven seis horas y media, y el futuro casi veinticuatro. En las diecisiete horas que quedan fuera pasa mucho: la noche pone el 57 % del rango del día completo.
Y lo hace con solo el 18 % del volumen. Mueve mucho con poca gente, que es una forma elegante de decir que el precio se desplaza barato.
Lo que no hace es anticipar. La sesión regular va en la dirección de la noche el 49 % de las veces, una moneda al aire, y el máximo o el mínimo del día cae dentro del horario normal el 83 % de los días.
Lo que sí hace es abrir huecos, y el hueco pequeño se cierra por pequeño. El futuro es además el único sitio donde se puede estar en ese tramo con un stop trabajando.
Vender un futuro contra una cartera de acciones la neutraliza en segundos, sin vender nada y sin pagar la prima de un seguro. Es el uso más antiguo del instrumento.
Y es el que menos hemos medido: no hay aquí un estudio de cuánto cuesta mantener esa cobertura ni de cuándo compensa frente a protegerse con opciones. Se dice para no venderlo como si estuviera.
Lo que sí se puede afirmar es la parte mecánica. La cobertura con futuros no cuesta prima, se pone y se quita en segundos y neutraliza tanto la subida como la bajada. Un seguro comprado con opciones cuesta dinero por adelantado y deja la subida intacta. Son dos herramientas distintas y la elección depende de qué se quiera conservar.
Para convertir una cuenta pequeña en una grande. El apalancamiento no crea ventaja, la multiplica, y multiplica igual la caída: el mismo sistema tiene caídas del −14 % a −17 % en todos los tamaños y una racha de diez pérdidas seguidas. Ninguna cuenta con límite diario sobrevive a eso.
Con el Nasdaq en 27.000, un micro del /NQ mueve dos dólares por punto: son 54.000 $ de exposición por contrato. Un sistema de apertura usa un stop mediano de 43 puntos, 86 $ por micro. Quien arriesga el uno por ciento de una cuenta de diez mil toma un contrato y queda expuesto a 54.000 $, más de cinco veces la cuenta, aunque el margen depositado sea una fracción. A lo largo de nueve años, con el stop siguiendo al rango de cada día, la exposición mediana fue de tres veces la cuenta. Un retorno del treinta por ciento sobre esa cuenta es, sobre la exposición real, uno del diez. La cifra que se compara con «uno por uno» es la segunda.
No dice qué sistema operar ni cuándo: solo qué compra uno con un futuro y qué no. Las cifras de tamaño y capacidad son de un sistema de apertura sobre el Nasdaq; otro sistema con otro stop tendrá otra tabla, y la manera de hacerla está en la lección de apalancamiento y ruina.
La cobertura con futuros no está medida aquí, y se deja escrito para no confundirla con lo que sí lo está. Y la noche se midió en tres años sin un mercado bajista dentro.
No, y confundirlos es el error más caro del instrumento. El depósito es lo que exige el bróker para dejarte abrir; el riesgo sale de lo que vale el contrato y de dónde pongas el stop. Un contrato con poco depósito puede exponerte a decenas de miles.
Se puede abrir, pero el tamaño queda roto: el contrato no se divide más, así que buena parte de las operaciones obligan a arriesgar mucho más de lo que toca. No es que el sistema falle, es que no cabe en la cuenta.
Con un sistema intradía, no. Las caídas normales y las rachas de pérdidas seguidas revientan el límite diario que imponen esas cuentas, aunque el sistema termine ganando. Además muchas prohíben operar de forma automática.
Funciona y es el uso más antiguo del instrumento, pero aquí no está medido cuánto cuesta mantener esa cobertura ni cuándo compensa frente a comprar protección con opciones. Se dice antes que se pregunte, no después.
Tamaño y capacidad: los dos futuros del índice de 2017 a 2026, con las operaciones de un sistema de apertura de rango de cinco minutos y stop mediano de 43 puntos; contratos medianos y operaciones no tomadas para cuentas de 5.000, 10.000, 25.000 y 50.000 dólares arriesgando el 1 %. La capacidad se mide con el volumen real por minuto de julio de 2025 a julio de 2026. La noche: sesión completa de junio de 2023 a julio de 2026, 783 sesiones válidas; la dirección del día coincide con la de la noche el 48,8 % de las veces y el extremo cae en horario normal el 83 %. Las caídas del 14 % al 17 % y la racha de diez pérdidas son del mismo sistema en micros.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 7 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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