Un gap es la distancia entre el cierre de ayer y la apertura de hoy. Esta lección mide, por tamaño, cuántos se cierran el mismo día, si conviene seguirlos, y qué pasa con los que nunca se cierran: sobre /ES y /NQ con sesión completa y sobre los ETF con treinta años de historia.
Lo que medimos El tamaño del hueco lo es todo: el pequeño se cierra el mismo día casi siempre y el grande casi nunca. Y uno de cada veinte huecos grandes no se ha cerrado nunca: son los suelos de los pánicos.
El hueco de apertura es la primera decisión del día y la que más folclore acumula: «los gaps se cierran». Medido, se cierran o no según su tamaño, y la escalera es la misma en los futuros y en los fondos cotizados.
Con tres años de sesión completa, el hueco entre el cierre de las cuatro y la apertura de las nueve y media se cierra dentro de la sesión regular con esta frecuencia:
| Tamaño del gap | /NQ se cierra | /ES se cierra |
|---|---|---|
| Menor del 0,3 % | 85 % | 82 % |
| Del 0,3 % al 0,7 % | 56 % | 46 % |
| Del 0,7 % al 1,5 % | 30 % | 27 % |
| Mayor del 1,5 % | 16 % | 21 % |
Y la frecuencia del propio hueco importa tanto como la tasa: el 38 % de los días abre con uno menor del tres por mil, y solo el 8 % con uno mayor del uno y medio por ciento. La mayoría de las mañanas el hueco es pequeño y se cierra; las otras se recuerdan.
Si el hueco no se cierra, ¿continúa? En los pequeños y medianos no hay señal: la sesión va a favor del hueco la mitad de las veces.
En los gigantes del Nasdaq sí: por encima del uno y medio por ciento, el día continúa a favor el 58 % de las veces, con una mediana de 30 puntos básicos.
Son 108 casos. En el S&P, con 44, no se confirma, y por eso se declara como propio del Nasdaq y no como regla general.
Un sistema de apertura alineado con el hueco da +0,095 R, y en contra +0,052 R: los dos positivos. Alinearse con el hueco no es lo que hace ganar a ese sistema; es un matiz pequeño encima de una ventaja que viene de otra parte.
La intuición dice que tras un hueco grande el movimiento ya está gastado. Medido, es al revés: la expectativa sube con el tamaño del hueco, de +3 puntos básicos por operación en los más pequeños a +30 puntos básicos en los grandes.
Y los cortos que siguen a un hueco bajista son la mejor celda del sistema: quitarlos cuando el hueco pasa del uno por ciento habría costado 27.000 $ en la prueba histórica. El miedo tiene más inercia que la euforia.
Ampliando la ventana a toda la historia disponible del fondo cotizado, un hueco de más del uno por ciento se cierra el mismo día un tercio de las veces, y en cinco sesiones dos tercios.
Al cabo de un año se ha cerrado el 92 %. El resto tarda más, hasta 3.139 sesiones, o no se cierra nunca.
Los que nunca se cerraron son 42 de 729 en el S&P desde principios de los noventa.
Y 55 de 1.143 en el Nasdaq desde finales de esa década: uno de cada veinte. Casi todos al alza, y agrupados en tres momentos.
Fueron ocho en la crisis financiera, doce en la pandemia y siete en el tramo reciente. Los huecos que sobreviven marcan suelos: son el día en que el pánico terminó y el precio no volvió a mirar atrás.
El mayor abierto del S&P es el de marzo de 2020, +5,1 %, y hoy queda muy por debajo del precio. No es un nivel al que el mercado vaya a volver a ninguna escala razonable; es la marca de dónde estuvo el suelo.
Una regla con condición, no una señal. Con hueco pequeño, la apuesta con la base a favor es el cierre; con hueco gigante, no esperarlo, y en el Nasdaq inclinarse a favor. Con un sistema de apertura, no filtrar los días de hueco grande. Y los huecos abiertos son niveles que conviene tener en el mapa: no como muro, sino como memoria de dónde estuvo el pánico.
El Nasdaq abre un 0,2 % por encima del cierre de ayer. Con la tabla delante, ese hueco se cierra dentro de la sesión el 85 % de las veces: es un imán, y esperar el cierre es la apuesta con la base a favor. Otro día abre un 2 % por encima. Ese hueco se cierra el 16 % de las veces; esperar el cierre es la apuesta con la base en contra, y en el Nasdaq el resto del día tiende a seguir en la dirección del hueco. Mismo fenómeno, dos decisiones opuestas, y lo único que cambia es el tamaño. Y de cada veinte huecos de más del uno por ciento, uno no se cerrará nunca: en el S&P, el del 24 de marzo de 2020 sigue abierto un 70 % por debajo del precio de hoy.
No dice que el hueco se cierre «siempre» ni «nunca»: da la tasa por tamaño. La continuación de los gigantes en el Nasdaq viene de ciento ocho casos, y en el S&P de cuarenta y cuatro que no confirman: es una regla condicionada, no una ventaja general.
La expectativa por tamaño de hueco del sistema de apertura se midió sobre el fondo cotizado y no sobre el futuro; lo que se afirma es la dirección. Y los huecos sin cerrar anteriores a 2020 se contaron con datos diarios: son una cota por debajo, nunca por encima.
Que el precio vuelva a tocar el cierre del día anterior en algún momento de la sesión. No hace falta que se quede ahí ni que la jornada termine en ese punto: basta con tocarlo. Es una definición generosa, así que con un criterio más estricto las tasas de esta página saldrían algo más bajas.
En rigor no lo hay: hay un tramo nocturno completo, con sus precios. El hueco existe como referencia porque casi todo el mundo mira la sesión regular y porque el cierre de la tarde es el precio con el que se marca la cuenta. Es una convención útil, no una discontinuidad real.
La base está a favor, pero una tasa alta no basta. El recorrido hasta el cierre del hueco es pequeño por definición, así que hay que descontar lo que cuesta entrar y salir, y una racha de los que no se cierran se lleva muchas ganancias diminutas. Es contexto, no un sistema.
Como nivel operable, poco: los que siguen abiertos están tan lejos del precio que ninguna operación intradía los alcanza. Lo que conservan es valor de mapa: señalan la sesión concreta en la que terminó un pánico, que es información útil al mirar un gráfico largo.
/NQ y /ES con sesión completa, junio de 2023 a julio de 2026, 783 sesiones. hueco de 16:00 a 09:30 cerrado en la sesión regular: /NQ 85 / 56 / 30 / 16 % y /ES 82 / 46 / 27 / 21 % para menor del 0,3 %, 0,3-0,7 %, 0,7-1,5 % y mayor del 1,5 %. Frecuencia: 38 % de los días bajo el 0,3 % y 7,7 % sobre el 1,5 %. Continuación en el Nasdaq, 59,3 % con +29,9 puntos básicos de mediana en 108 casos; en el S&P, 44 que no confirman. A favor del hueco, +0,095 R frente a +0,052 R. Sin cerrar: 42 de 729 desde 1993 y 55 de 1.143 desde 1999; 92 % cerrados en un año, máximo 3.139 sesiones.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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