Cinco líneas que casi todo el material intradía da por buenas, medidas todas con la misma vara: ¿son señales de entrada o solo referencias para leer el día? La respuesta cambia cómo se usan.
Lo que medimos Ningún nivel clásico tiene ventaja propia: al llegar caminando, el máximo de ayer se rompe la mitad de las veces. El precio de apertura no es un imán ni un muro; es una regla de medir.
Casi todo el material intradía se apoya en cinco líneas: el cierre de ayer, el máximo y el mínimo de ayer, el máximo del premercado y el precio de apertura. Aquí se miden las cinco con la misma vara.
La vara es la misma para todos: entrar al romper, stop de una unidad de riesgo, salir al cierre. El resultado se cuenta en múltiplos de ese stop, la letra R.
Con esa vara, ningún nivel alcanza el umbral mínimo de significación, un t de 1,9; el que más se acerca lo hace en negativo.
El máximo del premercado es el peor de forma sistemática: −0,006 R en el S&P y +0,036 R en el Nasdaq.
Con la misma vara, un sistema de apertura da +0,28 R: entre tres y diez veces más. La referencia no es cero, sino lo que rinde un sistema medido igual.
Lo que cada nivel dice es cuántas veces se rompe, y eso es contexto. El máximo del premercado cede entre el 60 % y el 73 % de los días.
El cierre de ayer, cerca del 60 %.
Y el máximo de ayer, solo entre el 27 % y el 30 % de todas las sesiones, contando las que ni lo tocan. Son marcadores de continuidad, no gatillos: dicen si el día rompe cosas, no hacia dónde va.
Dos detalles sí discriminan, y se repiten en los cuatro instrumentos. Esperar 2 minutos antes de entrar es lo mejor o casi; esperar 5 minutos, lo peor.
Y el volumen de la barra que rompe da resultado negativo en el tercio bajo y positivo en el alto.
La cifra famosa del máximo de ayer cuenta todos los días que lo tocan, incluidos los que abren ya por encima. De 652 sesiones, 290 abren más allá.
Casi la mitad: días que cuentan como ruptura por definición, porque el hueco superó el nivel de noche y no había nada que romper.
Contando solo cuando el precio llega caminando, el único momento en que se puede decidir algo, el máximo de ayer se supera 48-55 % de las veces.
No 68-70 %. Con el mínimo de ayer pasa lo mismo, y con los niveles semanales, que se miden con el mismo criterio.
Las dos son correctas; lo que no vale es decir «al llegar, rompe tres de cada cuatro».
Como imán no es especial: se cruza entre ocho y nueve veces al día, y un precio cualquiera de las diez menos cuarto, las mismas.
Como ancla de riesgo sí sirve: sube y baja lo mismo desde ahí, y la apertura es extremo del día solo el 2-4 %. Parte el día por la mitad.
Como sesgo direccional funciona en el Nasdaq y no en el S&P: si a las diez y media el precio está por encima de la apertura, el resto del día sube el 60,6 % de las veces; si está por debajo, el 49,4 %.
Esas cifras son del fondo cotizado del Nasdaq; en los futuros da un t de 2,3 allí y de 1,2 en el S&P, que no dice nada.
Y no es un nivel mágico: es la primera hora, donde está la información.
Un montaje muy difundido entra al romper el máximo del premercado, filtra por forma y volumen, y sale si una vela cierra de nuevo bajo el nivel. Medido paso a paso, su condición de apertura ya resta.
Pero lo destructivo es la regla de salida: −0,68 R en el Nasdaq y −0,74 R en el S&P.
Y con 0 % de operaciones ganadoras. En su propio terreno, cuarenta acciones de alta volatilidad, da −0,83 R: corta la ganancia antes de que corra y deja pasar la pérdida entera.
El esqueleto sin filtros tampoco se salva: todo su resultado son 22 operaciones de más de dos mil, y sin el uno por ciento mejor queda en −0,11 R. No es ventaja: es una lotería con el premio concentrado.
Una cifra que circula: «el máximo de ayer se rompe el 73 % de las veces». Es casi cierta, medido entre el 68 % y el 70 %, y engañosa a la vez. De 652 sesiones que tocan el máximo de ayer, 290 abren ya por encima: esos días cuentan como «ruptura» por definición, porque el hueco superó el nivel de noche y no había nada que romper. Contando solo los días en que el precio llega caminando, que es el único momento en que se puede decidir algo, el máximo de ayer se supera entre el 48 % y el 55 % de las veces. Una moneda. El nivel no cede más que otro; es que casi la mitad de los casos no eran casos.
No dice que los niveles no importen: dice que no son gatillos y que la manera habitual de contar su fuerza los infla. Tampoco dice que romper un nivel sea mala idea: medido, es indiferente, y lo que decide es el volumen de la ruptura y la gestión de después.
La ventana de futuros es de tres años y la de los fondos cotizados de cinco, sin mercado bajista largo; el montaje publicado se midió en su terreno, acciones de alta volatilidad, con dos años.
Porque si cada nivel se mide con su stop, su salida y su ventana, las cifras dejan de ser comparables y siempre aparece la combinación que favorece al nivel preferido. Con una vara única la comparación es limpia, aunque todos salgan peor de lo que cuentan sus defensores.
Justo al revés de lo que suele hacerse. Un nivel muy transitado es el sitio por donde más veces pasa el precio, así que un stop pegado a él salta con el tránsito normal. Si se usa como referencia, el stop va con holgura al otro lado, nunca encima.
No se midieron uno a uno, pero heredan el problema de conteo: se publican con la misma cuenta que infla al diario, y cuanto más lejano es el nivel, más días abren ya del otro lado. Antes de creer una tasa alta conviene preguntar cuántos casos llegaron andando.
Su idea de entrada no es peor que otras; lo que lo hunde es cómo sale. Una regla que cierra en cuanto el precio vuelve al nivel corta las ganancias en el primer titubeo y deja intactas las pérdidas. Cambiar esa salida sería cambiar de sistema, no afinarlo.
Entrada al romper, stop de una unidad de riesgo, salida al cierre: fondos cotizados del S&P y del Nasdaq por minuto de 2021 a 2026 (1.224 sesiones) y /ES y /NQ de 2023 a 2026 (777 sesiones). Ningún nivel alcanza |t| = 1,9; el premercado da −0,006 R en /ES y +0,036 en /NQ, y el sistema de apertura, +0,28 en /NQ. Ruptura: premercado 60-73 %, cierre 58-60 %, máximo de ayer 27-30 %. De 652 sesiones que tocan el máximo de ayer, 290 abren por encima: contándolas todas se supera el 68,1 % y el 70,1 %; caminando, el 47,5 % y el 54,9 %. Salida bajo el nivel: −0,68 R en /NQ y −0,74 en /ES con 0 % de ganadoras; en 40 acciones volátiles, −0,83 R.
Estudio F-MKT-026b · tres estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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