Los futuros sobre índice cotizan casi todo el día, pero las horas no son intercambiables: cambian el volumen, el recorrido y la gente que hay al otro lado. Esta sección mide cada tramo con un año de operaciones reales y dice qué hacer con la diferencia.
Lo que medimos El futuro cotiza veintitrés horas repartidas en tramos que no se parecen. La sesión regular concentra el volumen y el extremo del día; la noche mueve mucho y no anticipa nada. Saber el tramo decide tamaño y stop.
El día de un futuro no empieza por la mañana. Abre a las seis de la tarde, hora de Nueva York, y cierra a las cinco de la tarde del día siguiente, con una pausa de una hora por el medio. Esas horas se suelen resumir en dos siglas: la sesión regular, de nueve y media a cuatro, la misma que ven las acciones, y todo lo demás. Aquí «lo demás» se parte en cuatro tramos, porque no se parecen entre sí: Asia, Londres, el premercado y la hora posterior al cierre.
Con un año de operaciones reales, una a una, se puede medir qué parte del volumen y del recorrido del día completo cae en cada tramo. En el Nasdaq la sesión regular concentra el 75 % del volumen y el 79 % del rango.
La noche entera, de Asia al premercado, hace justo lo contrario: pone el 61 % del rango con solo el 22 % del volumen. Mueve mucho con poca gente, que es una manera elegante de decir que ahí el precio se desplaza barato.
En el S&P el reparto se repite con algo menos de noche: 62 % del rango y 16 % del volumen. El rango de un tramo se mide como la parte del recorrido del día completo que ese tramo cubre, en mediana; por eso los tramos no suman cien, se solapan, y el solape es justamente lo que dice cuánto de lo que ya movió la noche vuelve a recorrer el día.
Y no solo cambia cuánto se opera: cambia quién. En Asia pasan 68 operaciones por minuto, de 1,3 contratos cada una.
En la sesión regular son 680 por minuto, y además más grandes: 1,5 contratos de media. Esa es la liquidez que absorbe un stop sin moverlo de sitio; la de las tres de la madrugada, no.
| /NQ, tramo | Volumen | Rango | Operaciones por minuto |
|---|---|---|---|
| Asia 18:00-02:00 | 9 % | 40 % | 68 |
| Londres 02:00-08:30 | 9 % | 37 % | 89 |
| Premercado 08:30-09:30 | 4 % | 19 % | 233 |
| Regular 09:30-16:00 | 75 % | 79 % | 680 |
| Post 16:00-17:00 | 3 % | 12 % | 193 |
Que la noche mueva no significa que informe. La sesión regular va en la dirección de la noche el 49 % de las veces: una moneda al aire.
El máximo o el mínimo del día completo cae dentro de la sesión regular el 82 % de los días, así que el extremo nocturno casi nunca acaba siendo el del día. Los niveles que deja la madrugada rechazan el precio con la misma frecuencia que un nivel elegido al azar, y el flujo agresor nocturno no adelanta el signo de la sesión; la sesión nocturna del Nasdaq lo mide con detalle.
Lo que sí deja la noche es un hueco entre el cierre y la apertura, y el hueco se cierra por tamaño: los pequeños, por debajo del tres por mil, vuelven al precio de ayer dentro de la sesión el 85 % de las veces; los grandes, por encima del uno y medio por ciento, solo el 16 %. El hueco pequeño es un imán; el grande, territorio nuevo.
A partir de diciembre de 2026, si se cumple el calendario anunciado, las acciones del Nasdaq tendrán una sesión más, de nueve de la noche a cuatro de la madrugada, además del premercado y de la hora posterior al cierre que ya existían. Para el futuro no cambia nada: lleva años cotizando esas horas.
Para quien mide sí cambia algo. La parte nocturna del volumen del Nasdaq pasó del 18 % al 25 % en dos años, y esa tendencia es lo que hay que vigilar. Mientras tanto, la sesión regular sigue fijando el precio y sigue siendo donde se opera.
Tres cosas, y ninguna es una señal. El tamaño se decide con el recorrido del tramo y no con el del día entero: un stop pensado para la sesión regular queda estrecho en una posición que atraviese la madrugada. El stop nocturno se coloca sabiendo que hay muchas menos operaciones para absorberlo, y por eso se desliza más al saltar. Y el coste cambia con la hora: se mide por tramo con estas mismas operaciones.
Son las once de la noche en Nueva York y el /NQ lleva ochenta puntos de recorrido desde la apertura de las seis. Parece un día grande. Con un año de operaciones reales delante, la lectura es otra: a esa hora pasan unas setenta operaciones por minuto, de poco más de un contrato cada una, frente a casi setecientas por minuto en la sesión regular. El rango nocturno es grande porque hay poco volumen, no porque haya información: la sesión regular irá en la dirección de la noche una de cada dos veces, y el máximo o el mínimo del día completo caerá entre las nueve y media y las cuatro en cuatro de cada cinco días. El stop nocturno se dimensiona con eso; la entrada, no.
No dice que la noche no se pueda operar: dice que no anticipa y que tiene menos liquidez. Un sistema de apertura probado en el tramo de Londres sale positivo, pero pierde sin su uno por ciento mejor y no se replica en el S&P; la sesión nocturna del Nasdaq lo cuenta entero.
Y el año de operaciones reales es un año sin mercado bajista; la parte de sesión completa son tres, también sin él. Lo robusto es el reparto entre tramos, no el nivel.
RTH es la sesión regular, de 9:30 a 16:00 de Nueva York, la misma que las acciones. ETH es todo lo demás: el futuro abre a las 18:00 del día anterior y cierra a las 17:00, con una parada de un cuarto de hora a las 16:15 y una pausa de una hora hasta las 18:00. Los datos de esta sección miden las dos por separado.
Porque con pocas órdenes al otro lado hacen falta menos contratos para recorrer la misma distancia. El movimiento es real y se gana o se pierde dinero en él, pero no significa que haya llegado información nueva. De ahí que el recorrido y el volumen no se repartan igual entre las horas del día.
Se puede, y hay quien lo hace. Lo que cambia es el precio de hacerlo: con menos gente al otro lado, una orden mueve más el mercado y el coste por lado sube. La misma operación no vale lo mismo a las tres de la madrugada que a las diez de la mañana.
Sí, y contarlo mal descoloca cualquier cifra que se calcule encima. La jornada que termina un martes por la tarde arrancó el lunes al atardecer. Si las barras se agrupan por fecha de calendario en vez de por sesión, la madrugada se parte en dos y cada mitad se atribuye al día equivocado.
Volumen, rango y operaciones por tramo: operaciones reales de /ES y /NQ con lado agresor, julio de 2025 a julio de 2026, agregadas a un minuto en hora de Nueva York; el día va de las 18:00 a las 17:00 y el rango de un tramo es la mediana de su parte del recorrido del día. La dirección de la noche frente a la regular (48,8 %), el extremo del día en la regular (83 %), los huecos por tamaño (85 % por debajo del 0,3 % y 16 % por encima del 1,5 %) y el volumen nocturno (17,9 % en el segundo trimestre de 2024 y 24,7 % en el tercero de 2026) salen de sesión completa, junio de 2023 a julio de 2026, 783 sesiones.
Estudio trades con lado agresor 2025-2026 · dos estudios propios · publicado el 7 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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