Las horas en que el futuro cotiza y las acciones no, partidas en tramos: cuánto se mueve cada uno, si anticipan algo, si sus niveles aguantan y si la ruptura del rango de Londres es operable.
Lo que medimos La noche es rango sin información: mueve mucho con poco volumen, no anticipa la dirección y sus niveles no aguantan más que uno al azar. La ruptura del rango de Londres es una lotería.
El reparto por tramos midió cuánto pesa la noche. Aquí se mide por dentro: qué hace cada tramo, si anticipa, si sus niveles y su flujo dicen algo, y si la única regla de entrada que se propuso para ella, la ruptura del rango de Londres, sobrevive a los controles. Tres años de sesión completa y un año de operaciones reales.
La noche, de las seis de la tarde a las nueve y media, pone el 57 % del rango de las veintitrés horas con el 18 % del volumen. Por hora, el reparto es este:
| Tramo | Rango por hora, en fracción del rango típico |
|---|---|
| Premercado 08:30-09:30 | 0,235 |
| Sesión regular 09:30-16:00 | 0,144 |
| Londres 02:00-08:30 | 0,064 |
| Asia 18:00-02:00 | 0,043 |
El tramo más movido por hora es el premercado, más incluso que la sesión regular.
Y la eficiencia, cuánto de lo movido acaba siendo neto, es la misma en todos los tramos y en todos los años, entre 0,42 y 0,49: ningún tramo «tiende» más que otro. El S&P se comporta igual, con menos volumen nocturno.
La sesión regular va en la dirección de la noche el 48,8 % de las veces. Un control, la dirección de las diez a las once contra el resto del día, da 52,0 %.
La noche no dice hacia dónde. Lo que sí pasa de la noche al día es el tamaño: la correlación entre el rango nocturno y el diurno es 0,32. Una noche grande anuncia un día grande, no un día alcista.
Y el extremo del día completo cae dentro de la sesión regular el 83 % de los días: el máximo o el mínimo de la noche casi nunca acaba siendo el del día.
Con la lógica del sistema de apertura reducida a lo esencial, la ruptura del rango de Londres, de las dos a las ocho y media, da +0,135 R netos en el Nasdaq sobre 631 operaciones.
Y sale positiva los cuatro años, con un factor de beneficio de 1,17. Hasta aquí parece un sistema, y así se vende.
Ahí se acaba lo bueno: acierta el 24 % de las veces y la mediana es −1,04 R.
Sin el uno por ciento mejor de las operaciones queda en −0,03 R, y en el S&P da −0,006 R. El resultado entero es la cola, y la cola no se replica en el otro índice.
Los controles, la misma regla en ventanas de tres a seis, de cinco a ocho y de once a dos, dan de −0,08 a −0,30 R. La regla no le gana a horas que no significan nada, y cumple una sola de las cuatro condiciones que se exigen para operar algo.
Es la firma de la trampa intradía: positivo por la cola, negativo en la mediana. Con la misma lógica, la sesión de Nueva York da +0,09 R: menos brillante, y sin depender de una cola.
Los niveles que deja la noche, su máximo y su mínimo, los de Londres y el cierre de las cinco, rechazan el precio en la sesión regular con la misma frecuencia que un nivel cualquiera: el máximo nocturno el 9,1 % de las veces, frente al 11,3 % del control.
Y todos se cruzan la gran mayoría de las veces. El delta agresor acumulado de la noche adelanta el signo de la sesión regular el 50,6 % de las veces: rango sin información, en las dos lecturas.
Nada direccional con la noche. Se usa su rango para dimensionar el día, se aceptan sus huecos por tamaño, se dejan los stops de las posiciones que la cruzan donde manda el rango nocturno, y no se opera la ruptura de Londres como sistema.
Y se vigila la única cosa que se está moviendo: la parte nocturna del volumen del Nasdaq pasó del 17,9 % al 24,7 % en dos años. Si sigue, la noche dejará de ser lo que esta página describe, y habrá que volver a medirla.
Las dos de la madrugada en Nueva York, abre Londres y el /NQ lleva noventa puntos de recorrido desde las seis. A las ocho y media rompe el máximo del rango de Londres y un operador entra largo con la lógica del sistema de apertura reducida. Medido sobre 631 casos en cuatro años, esa operación tiene +0,135 R de expectativa, positiva en cada uno de los cuatro años naturales que toca. Parece un sistema. Acierta el 24 % de las veces, la operación típica pierde el stop entero, y sin el uno por ciento mejor de las operaciones la expectativa es −0,03 R. Los placebos, la misma regla a las tres, a las cinco o a las once, pierden entre −0,08 y −0,30 R. Es una lotería con premio raro, no una ventaja, y en el /ES ni eso.
No dice que la noche no se pueda operar con otra regla: dice que con esta, la de Londres con la lógica reducida, no. Tampoco compara con el sistema completo, que lleva filtros que aquí no están; la comparación es entre ventanas con la misma maquinaria.
Y son tres años sin mercado bajista, con un solo año de operaciones reales para la parte de flujo.
A las seis de la tarde de Nueva York, cuando reabre el contrato, y termina cuando abre la sesión regular; dentro hay una pausa de una hora a las cinco. Quien mida con otro corte obtendrá otras cifras, así que ante un número ajeno conviene comparar los cortes antes que los resultados.
Se puede, y cambian dos cosas: el stop tiene que caber en un recorrido mayor, y si salta habrá menos gente al otro lado para absorberlo. No es un veto, es un ajuste de tamaño. Lo que no cabe es dejar puesto el stop que se pensó para la mañana.
Porque si una regla gana lo mismo a las tres de la madrugada que en la apertura de Londres, lo que gana no tiene que ver con Londres. El control a horas arbitrarias es lo que separa una hipótesis sobre el mercado de una coincidencia con forma de horario.
Que alguna regla superara a la misma regla puesta a horas arbitrarias, ganara con una mediana positiva y se repitiera en los dos índices. La de Londres cumple solo la parte fácil, que es terminar con el signo bueno gracias a un puñado de operaciones.
/NQ y /ES con sesión completa, junio de 2023 a julio de 2026, 783 sesiones por instrumento; Asia 18-02, Londres 02-08:30, premercado 08:30-09:30, regular 09:30-16:00; la noche pone el 57,2 % del rango y el 18,4 % del volumen. Rango por hora: premercado 0,235, regular 0,144, Londres 0,064, Asia 0,043; eficiencia 0,42-0,49 en todos. La dirección de la regular coincide con la nocturna el 48,8 % (control, 52,0 %); correlación de rangos 0,32; extremo en la regular, 83 %. Ruptura de Londres, lógica reducida: /NQ +0,135 R netos, 631 operaciones, acierto 24 %, mediana −1,04 R, factor 1,17, y −0,03 R sin el 1 % mejor; /ES −0,006 R; controles −0,09, −0,30 y −0,08 R. Máximo nocturno, 9,1 % de rechazo frente al 11,3 %. Delta nocturno, 50,6 %.
Estudio un estudio propio · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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