Los tres usos habituales de la línea del precio medio del día, medidos por separado en los dos futuros: cuál paga y cuál es folclore. Más una cuarta pregunta que plantea la ruptura de apertura.
Lo que medimos El cruce del VWAP con impulso continúa dos de cada tres veces: es un gatillo de continuación, no de reversión. Como sesgo de lado y como soporte, en cambio, apenas supera la moneda.
El VWAP, el precio medio del día ponderado por volumen, es la línea más presente en las pantallas de intradía y la que más usos distintos acumula. Aquí se miden los tres habituales por separado, sobre los dos futuros minuto a minuto durante siete y nueve años, con las mismas definiciones con que se midieron antes en los fondos cotizados, y se añade una cuarta pregunta que la ruptura de apertura plantea sola.
Estar por encima o por debajo de la línea inclina el cierre tan poco que no sirve para nada. A las diez, el cierre queda del lado del VWAP el 52,7 % de las veces en el Nasdaq: son +2,3 puntos básicos a favor.
A las doce, el 54,1 %; a las dos, el 52,3 %.
En el S&P, el 51,9 % a las diez, y menos después. En el fondo cotizado del Nasdaq la misma medida daba un sesgo pequeño y temprano; en el futuro se queda dentro del margen de la moneda, y se retira como uso.
Aquí está el uso que funciona, y al revés de como se enseña. Cuando el precio viene con impulso y atraviesa la línea, sobre 4.406 casos en el Nasdaq, continúa en esa dirección el 66 % de las veces en el cuarto de hora siguiente.
El 62 % a media hora, y el 57 % a una hora.
En el S&P, sobre 2.973 casos, continúa el 67 % a quince minutos.
Y el 60 % a una hora: la misma tasa con otro contrato y otros años, que es lo que le da crédito.
El recorrido a favor va de siete a diez puntos básicos según el plazo. La línea que cede es un gatillo de continuación, otra versión de lo que ya decía el repaso de los niveles clásicos: lo que cede, continúa. Quien vende la vuelta en el cruce apuesta contra la tasa.
Cuando el precio vuelve a la línea después de haberse alejado un rato, sobre 6.019 toques en el Nasdaq rebota el 55 % de las veces.
En el S&P, el 59 %, y es simétrico por arriba y por abajo. Apenas por encima de la moneda: no es la pared que venden, y como cualquier nivel muy transitado es mal sitio para poner un stop.
La ruptura de apertura está siempre del lado de la línea en el momento de romper, así que el filtro «ruptura a favor del VWAP» es vacío. Lo que sí se puede medir es la distancia.
Con el sistema completo en el Nasdaq, la ruptura que arranca lejos de la línea salta el stop el 22 % de las veces, frente al 44 % de la que arranca cerca.
Y sin embargo gana lo mismo, +0,24 R por operación en las dos: menos stops, más recorrido perdido, la misma cuenta al final.
Por años no hay nada: la diferencia entre lejos y cerca es positiva tres de ocho años en el Nasdaq y cinco de diez en el S&P, donde además los casos lejanos son solo sesenta. En el fondo cotizado la ruptura estirada parecía rendir el doble; en el futuro es ruido, y el repaso de los filtros cuenta cuánto cuesta vetar las cercanas.
Leer el cruce con impulso como continuación y no apostar a la reversión en él. No usar el lado de la línea como sesgo en el futuro, ni poner ahí el stop, ni esperar que sostenga el precio. Y no filtrar la ruptura de apertura por su distancia a la línea: lo que discrimina es otra cosa.
Diez de la mañana, el /NQ está por encima de su VWAP. Con siete años de sesiones, el cierre queda del lado del VWAP el 52,7 % de las veces: una inclinación tan pequeña que no da para nada. A las once el precio, que venía cayendo con impulso, atraviesa el VWAP hacia abajo: sobre más de cuatro mil casos, sigue bajando el 66 % de las veces en el cuarto de hora siguiente. Es un gatillo de continuación, no de reversión. Y a la una el precio vuelve al VWAP desde abajo después de haberse alejado: rebota el 55 % de las veces, apenas por encima de la moneda. El mismo indicador funciona en el segundo uso y no es lo que venden en los otros dos.
⚠️ Corrección pendiente. Estas cifras se midieron comprando dentro de la barra de un minuto que confirma la ruptura, algo que no se puede ejecutar. Con la entrada en la apertura de la barra siguiente, la ruptura rinde alrededor de un tercio menos, y las comparaciones de esta página aún no se han vuelto a medir: tómalas como una cota superior.
No dice que el VWAP sea inútil: dice cuál de sus usos aguanta la medida en el futuro. Las tasas del cruce son de siete y nueve años con un solo coste modelado, y el tramo que continúa es corto: a una hora ya está cerca de la moneda.
Y la distancia de la ruptura a la línea no está descartada como idea, sino como regla: no es estable por año.
Desde la apertura de la sesión regular, sumando precio y volumen minuto a minuto. Importa más de lo que parece: quien la calcula desde la apertura nocturna obtiene otra línea, y las cifras de esta página no valen para esa. Ante un número ajeno conviene preguntar desde qué hora se acumula.
Porque llega con impulso detrás. Lo medido no es cualquier cruce: es uno en el que el precio venía recorriendo camino y atraviesa la línea con decisión. Un roce sin recorrido previo no es el mismo suceso, y no es lo que describen estas tasas.
No está medida aquí. La que se mide se reinicia cada mañana, que es la que aparece en casi todas las pantallas. Una línea acumulada durante varios días es otro indicador, con otra frecuencia de toques, y habría que medirla por separado antes de usarla.
Rebotar poco más que una moneda no deja margen para pagar la entrada y la salida. El problema no es que falle mucho, es que acierta demasiado poco para lo que cuesta cada intento. Como referencia visual sirve; como sistema, no.
VWAP de sesión sobre /NQ (2019-2026, 2.196 sesiones) y /ES (2017-2026, 2.313), minuto a minuto. Lado a favor al cierre: /NQ 52,7 % a las 10:00 (+2,3 puntos básicos), 54,1 % a las 12:00, 52,3 % a las 14:00; /ES 51,9 %, 51,4 % y 50,4 %. Cruce con impulso: /NQ 4.406 casos, continúa el 65,6 % a 15 minutos, 62,2 % a 30 y 56,9 % a 60; /ES 2.973 casos, 67,0 / 64,1 / 60,4 %. Toques: /NQ 6.019 toques con rebote del 54,6 %; /ES 5.021, con 58,9 %. Ruptura por distancia: /NQ lejos, 113 operaciones con +0,241 R y stop del 22 %; cerca, 506 con +0,241 R y stop del 44 %; mejor lejos 3 de 8 años; en el /ES, 60 casos lejanos.
Estudio dos estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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