Nueve días de crash del Nasdaq mirados minuto a minuto, comparados con días normales y con la distribución de nueve años. Lo importante no es la caída del día: es el salto entre dos minutos, que decide dónde se ejecuta un stop.
Lo que medimos Un día de crash recorre el doble de lo normal y hace en la primera media hora lo que un día entero. Lo que el gráfico no enseña es el salto entre dos minutos: llegó a valer dos stops.
Nueve días que todo el mundo recuerda: cuatro del marzo de la pandemia, un lunes negro del verano siguiente y cuatro de un abril reciente, en el Nasdaq minuto a minuto.
De cada uno se midió el retorno, el hueco, el recorrido en múltiplos del rango típico, la primera media hora, el mayor salto entre dos minutos y el coste de cruzar. Y lo mismo en ochenta días normales, para tener con qué comparar.
El retorno mediano de un día de crash fue del 6 %, contra el 0,9 % de un día normal.
Y el hueco de apertura, del 3 % al 7 %.
Frente al 0,4 % de un día normal. Un crash no es solo caer: es abrir lejos y seguir lejos.
El recorrido fue el doble del rango típico de mediana, y el mayor de los nueve lo puso un día de subida: +11,7 %, con 4,3 veces. La cancha de un crash va del doble al cuádruple, y sube tanto como baja.
Para situarlo, la distribución de nueve años tiene el percentil noventa en 1,7 veces y el noventa y nueve en 2,9 veces.
Hay 128 de 2.373 días con el recorrido al doble o más: uno de cada dieciocho. Y los dos días grandes de abril quedan por encima del percentil noventa y nueve de su propio año.
| Marzo de 2020 | Retorno | Sobre el rango típico | Mayor salto |
|---|---|---|---|
| Día 9 | −7,0 % | 2,0 | 6 pts |
| Día 12 | −9,2 % | 2,2 | 12 pts |
| Día 16 | −12,7 % | 2,1 | 76 pts |
| Día 18 | −3,1 % | 1,4 | 30 pts |
| Agosto de 2024 y abril de 2025 | Retorno | Sobre el rango típico | Mayor salto |
|---|---|---|---|
| 5 de agosto | −2,9 % | 2,3 | 7 pts |
| 3 de abril | −5,4 % | 1,0 | 4 pts |
| 4 de abril | −6,0 % | 1,8 | 4 pts |
| 7 de abril | +0,1 % | 4,2 | 9 pts |
| 9 de abril | +11,7 % | 4,3 | 38 pts |
En un día normal, la primera media hora recorre 0,46 del rango típico. En los días de crash recorre el rango típico entero de mediana: hace en treinta minutos lo que un día normal hace en toda la jornada.
Con el VIX entre 30 y 83, el tamaño de la cancha ya avisaba de que el recorrido sería otro. Lo que añade esta página es que se concentra al principio, cuando el stop calculado con el rango de ayer queda más corto que nunca.
Un stop no se ejecuta donde está: se ejecuta donde abre el minuto que lo cruza. Por eso la cifra que importa en un crash es el mayor salto entre dos minutos consecutivos.
Un día normal son 1,5 puntos, 3 $ por micro.
En los nueve días de crash, 8,5 puntos de mediana. Y la mediana no es lo que hace daño.
Aquel lunes de marzo, a las diez menos cuarto, el precio saltó 76 puntos en un solo minuto: 153 $ por micro.
El stop mediano del sistema son 86 $, así que ese salto vale casi dos stops: quien lo tenía puesto perdió el doble de lo que decidió perder.
La cola no es solo de los días famosos: en nueve años hay 29 días con un salto de veinte puntos o más, cuarenta dólares por micro.
Y los días grandes de abril tuvieron el suyo, de 38 puntos. El deslizamiento que se modela en una prueba histórica, un tick, es el de un día cualquiera; el de un crash es el salto, y el salto no cabe en el modelo. Cabe en el tamaño.
El coste de cruzar, escalado por el recorrido del día, sube a entre 0,5 y 2,7 $ por micro y lado.
Frente a 0,26 $ en un día normal: de dos a diez veces más. Es el orden de magnitud, no una medición, y aun así resulta pequeño al lado del salto.
Y el sistema de apertura tuvo señal en uno de nueve días de crash, frente al 31 % de los días normales.
No lo apagó nadie: el filtro de tendencia exige que la ruptura vaya del lado hacia el que abrió el día, y con huecos así la vela de apertura rebota.
La única señal saltó el stop seis minutos después, sin deslizamiento. En ocho de nueve crashes el sistema no pierde porque no opera: es una propiedad de sus reglas, no del criterio de quien las mira.
Lunes 16 de marzo de 2020. El /NQ abre con un hueco del −7 % y a las 09:45, en un solo minuto, pasa de 7.369 a 7.293: 76 puntos, 153 dólares por micro. Un stop puesto a 43 puntos, el mediano del sistema de apertura, ese minuto se ejecuta 33 puntos más abajo de donde estaba: la pérdida es 1,8 veces la planeada. El día recorre 635 puntos, dos veces su rango normal, y cierra a −12,7 %. El sistema de apertura no tuvo señal: la vela de apertura rebotó hacia arriba en un día que abría a la baja, y el filtro de tendencia lo dejó fuera. No fue prudencia; fue la regla.
Nueve días no son una muestra: son los que la memoria guarda, y la distribución completa enseña que hay días de recorrido cuádruple que nadie llama crash. Los días de la pandemia tienen hasta catorce minutos sin barra, y los saltos se miden solo entre minutos contiguos, así que un hueco puede esconder un salto, nunca inflarlo.
El coste escalado es un orden de magnitud, no una medición. Y 2008 queda fuera de la ventana: esta página no dice cómo fue por dentro, solo que fue peor en huecos y en saltos.
Se evita el mal precio y se cambia por otro problema: la orden puede no ejecutarse, y entonces la posición sigue abierta mientras el precio se aleja. En un minuto así, la elección real no es entre buen precio y mal precio, sino entre salir mal y no salir.
Porque son los que la gente recuerda, y el objetivo era mirarlos por dentro. La distribución completa de nueve años se usa para ponerlos en contexto, y enseña que hay jornadas de recorrido cuádruple que nadie llama crash.
Cambia quién ejecuta el salto, no el salto. Un stop mental en un minuto así se convierte en una decisión tomada mientras el precio se mueve, que es el peor momento posible. Lo que reduce el daño es el tamaño, no el tipo de orden.
Entonces el salto se produce con menos gente al otro lado, así que hay motivos para esperar que sea mayor. Esta página mide la sesión regular; para una posición que cruza la noche, dimensionar con la cola dentro vale con más razón todavía.
/NQ de un minuto, 2017 a julio de 2026 (2.373 sesiones). Crash: 9, 12, 16 y 18 de marzo de 2020; 5 de agosto de 2024; 3, 4, 7 y 9 de abril de 2025. Referencia: 10 al azar por año, 2019-2026 (80). En crash: retorno 6,0 %, recorrido de 1,02 a 4,34 veces el rango típico (mediana 2,05), media hora de 0,4-1,5 veces, salto de 3,75 a 76,5 puntos (mediana 8,5), coste por lado de 0,51 a 2,73 $. Normal: retorno 0,93 %, hueco 0,44 %, recorrido 0,95, media hora 0,46 y salto 1,5 puntos; coste 0,26 $. Percentil 90 en 1,66, y 99 en 2,85; 128 días con 2 o más y 29 con saltos de 20 puntos. Señal en 1 de 9 frente al 31 %.
Estudio tres estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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