Tres publicaciones marcan el calendario intradía: la decisión de la Reserva Federal a las dos de la tarde, el dato de empleo del viernes y el de inflación. Esta lección mide qué le hacen al sistema de apertura en los dos futuros y qué hace el índice alrededor de la Fed en treinta años.
Lo que medimos El día de la Fed, la ruptura de la mañana muere esperando al anuncio de las dos: el stop salta en nueve de cada diez operaciones. Empleo e inflación son ruido, y adivinar la decisión no paga.
El calendario va antes del montaje. Aquí se mide qué pasa cuando la señal de la mañana coincide con la Reserva Federal, con el empleo o con la inflación, con el registro de un sistema de apertura sobre los dos futuros y las fechas reales de cada publicación.
La decisión se anuncia a las dos de la tarde y la señal de la mañana llega a las nueve y media. En medio hay cuatro horas de espera, y a las dos el anuncio revienta el rango de la mañana hacia donde le da la gana.
La ruptura desnuda, sin filtros, lo paga entera: en el Nasdaq gana −0,71 R por operación, frente a +0,12 R en un día normal.
Y el stop salta el 89 % de las veces, frente al 67 %.
En el S&P pasa lo mismo: −0,58 R por operación y stop en el 89 % de las veces.
Son 53 reuniones en un futuro y 66 en el otro, y las cuatro cifras son significativas con la corrección por mirar varias veces.
La probabilidad de que sea azar queda por debajo de 0,02. En el fondo cotizado solo lo era el stop.
Y no es la volatilidad. El recorrido del día de Fed en el Nasdaq es 144 puntos básicos, frente a 134 de uno normal: apenas mayor.
El daño lo hace el reloj: un anuncio a las dos contra una ruptura a las nueve y media. La regla no es «no operar los días volátiles», sino «no operar esa ruptura ese día».
Con sus filtros de tendencia y de volumen, el sistema entra menos ese día y aguanta mejor. Pero el stop también salta: del 41 % al 68 % en el Nasdaq.
Y del 54 % al 78 % en el S&P. Esa diferencia sí es significativa con la corrección.
Lo que no es afirmable es la expectativa: sale negativa en los dos futuros, pero con diecinueve y veintitrés reuniones el margen de error abarca el cero de sobra.
De ahí la regla: saltar la Fed es una decisión del operador, no un filtro del sistema. Quien opera a mano no lo hace ese día; al sistema completo, saltarla no le cambia nada medible, como cuenta el repaso de los filtros.
Con las fechas reales de publicación, y no con el «primer viernes», que falla uno de cada cinco meses por segundos viernes, festivos y cierres del gobierno, ni el empleo ni la inflación cambian nada medible.
Ni la expectativa ni la frecuencia del stop se distinguen de un día normal, con probabilidades de azar por encima de 0,65. Se corrieron los seis contrastes, tres eventos por dos futuros.
Una celda aislada sale llamativa, la del sistema completo en el Nasdaq el día del empleo. El S&P no lo confirma y son veintiocho casos: una celda en un contrato no es una regla.
Sobre 253 reuniones programadas en treinta años, el índice rinde +0,15 % el día previo.
Y +0,23 % el día del anuncio, frente a +0,04 % de un día cualquiera: unas cinco veces más en la ventana de dos días.
Además, el 33 % de los días de anuncio se mueve más del uno por ciento, frente al 24 % normal. Es deriva real y es de cierre a cierre: el sistema de la mañana no la captura.
Y la decisión no importa. El día del anuncio rinde +0,20 % cuando la Fed sube y +0,24 % cuando baja.
Cuando mantiene, +0,23 %. El premio estaba en estar, no en adivinar los tipos.
Mirar el calendario antes que el gráfico. El día de la Fed la ruptura de la mañana no se opera; el resto de días macro se operan con las reglas normales, porque no hay nada medido que diga lo contrario. Y no se intenta adivinar la decisión: alrededor de la Fed hay deriva de días, no una señal de las nueve y media.
Miércoles de reunión de la Fed. A las nueve y treinta y cinco el sistema de apertura da una señal, como cualquier día. Medido sobre siete años de /NQ real, la ruptura desnuda de ese día termina en stop el 89 % de las veces, frente al 67 % de un día normal, y gana de media −0,71 R. En el /ES, lo mismo: stop en el 89 % frente al 74 %. No es que el día sea mucho más volátil, el rango es apenas mayor: es que el mercado se queda en un rango de espera hasta las dos y el anuncio revienta el rango de la mañana en la dirección que le da la gana. Y saber qué va a decidir la Fed no habría ayudado: subida, bajada o pausa rinden lo mismo.
No dice que el día de la Fed no se pueda operar: dice que la ruptura de la mañana no, y que después de las dos es otro día. Tampoco dice que la deriva alrededor de la Fed sea operable intradía: es de cierre a cierre y con costes no se ha medido como estrategia.
Y en el sistema completo la muestra son veinte reuniones por futuro: el salto del stop es afirmable, la expectativa no.
Aquí no está medido, así que no hay cifra que ofrecer. Lo que sí se sabe es que el problema del día no es la volatilidad sino la espera: la señal de la mañana queda atrapada en un rango estrecho que el anuncio rompe después. Lo que pasa a partir de las dos es otra sesión y otra pregunta.
Porque el atajo se equivoca a menudo. Suponer una fecha fija para el dato de empleo falla varias veces al año, y con eso basta para que la comparación mezcle jornadas de evento con jornadas corrientes. Cuando la muestra de eventos es pequeña, unos pocos días mal etiquetados cambian el signo del resultado.
No, y por eso se contrastó. Mirar seis combinaciones y quedarse con la peor garantiza encontrar algo llamativo aunque no haya nada debajo. La corrección por haber mirado varias veces es lo que separa el hallazgo del ruido, y aquí solo la Fed lo pasó.
No está medido y conviene no extrapolarlo. Lo que sí se traslada es el mecanismo: cualquier publicación que llegue horas después de la señal deja al sistema esperando. Ante un evento nuevo, la pregunta útil es a qué hora llega, no cuánto se espera que mueva.
Sistema de apertura sobre /NQ (2019-2026) y /ES (2017-2026), desnudo y completo, cruzado con las reuniones de la Fed y las fechas reales de empleo e inflación. Desnudo en día de Fed: /NQ 53 operaciones, −0,713 R, acierto 9 %, stop 89 % frente a +0,118 R y 67 %; /ES 66, −0,583 R, 89 % frente a 74 %; rango 144 frente a 134 puntos básicos. Completa: stop 68 % frente a 41 % y 78 % frente a 54 %. Con seis contrastes y corrección de Holm: el desnudo es significativo en expectativa y stop, el completo solo en stop; empleo e inflación, p de 0,65 a 1,0. Alrededor de la Fed: 253 reuniones de 1994 a 2026; día previo +0,153 %, anuncio +0,226 %, normal +0,038 %.
Estudio dos estudios propios · publicado el 8 sep 2026. Los precios de futuros son de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026) y operación a operación con lado agresor (2025-2026); los diarios de varios mercados, de una serie continua ajustada.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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