Un filtro de entrada es una condición que decide si hoy se vende la put o no: el índice sobre su media, el VIX alto, la implícita cara frente a su propio año. Esta lección mide qué cambia cada filtro y dónde te deja cuando llega el golpe.
Lo que medimos Los filtros no mejoran la operación: cambian cuándo estás dentro. Vender solo con la volatilidad alta cobra más por operación y rinde menos, porque te mantiene en el mercado justo durante la caída.
La put es siempre la misma, con sus mismas salidas. Lo único que cambia es la puerta: cada mañana sin posición, una regla dice si se abre o no.
Si dice que no, el efectivo cobra la tasa y al día siguiente la regla vuelve a mirar. Es la misma put ya medida con otra puerta delante.
Se midieron cuatro familias. La tendencia: vender solo con el índice sobre su media de doscientas sesiones, que permite el 75 % de los días.
El nivel del VIX: solo por encima de veinte, el 33 %, o solo por debajo. El nivel de la implícita propia: por encima o por debajo del 18 %.
Y la implícita frente a su propio año, que es lo que miden el IV rank y el percentil: solo con la mitad alta, el 17 % de los días.
Las tres últimas son versiones de la misma idea, la más repetida del oficio: vender cuando la prima es cara. Y la prima no sube sola: sube cuando el mercado teme algo, y ese algo suele llegar.
Primero, lo que no cambia. Con las once reglas la put acierta el 83 % y la ganadora mediana cierra con +52 % del crédito.
El filtro no mejora la operación que abres: decide cuáles abres. Por eso la tabla no se lee por el acierto, sino por la caída y por el tiempo que pasaste dentro mientras el índice se hundía.
| Entrar solo si… | Retorno anual | Caída máxima | Dentro durante el bear |
|---|---|---|---|
| siempre | 5,6 % | −21,3 % | 99 % |
| el índice está sobre su media de 200 sesiones | 4,5 % | −17,2 % | 22 % |
| el VIX está por encima de 20 | 4,8 % | −21,8 % | 92 % |
| la implícita está por debajo del 18 % | 4,5 % | −9,0 % | 27 % |
| el IV rank está por encima de 50 | 2,6 % | −19,9 % | 76 % |
Vender siempre rinde 5,6 % con −21,3 % de caída, y pasa el mercado bajista dentro casi entero.
Vender solo con el VIX por encima de veinte cobra 1,8 % por operación, en vez de 1,2 %.
Y termina con menos retorno, 4,8 %, y no con menos caída, −21,8 %.
El bear de 2008 le costó −19 %.
La razón está en la última columna: con el VIX alto estuviste dentro el 92 % del bear y el 96 % del crash.
La prima cara es el mercado avisando de que va a doler, y el filtro te hace entrar entonces.
La implícita alta hace lo mismo: −22,8 % de caída, y −22.200 $ en el peor año de las once reglas.
Las que venden barato hacen lo contrario: el programa rinde 4,5 % y cae solo −9,0 %.
Pasó el bear en −3,2 %, y el crash lo vio con el 8 % de las sesiones dentro.
Cuesta un punto de retorno y estar dentro solo el 27 % del tiempo. No vende mejor: es que no está cuando el índice cae.
La medida relativa es la peor. El IV rank compara la implícita con su propio año, así que marca «alta» justo después de un susto.
Con el rank en su mitad alta se rinde 2,6 %, con una media por operación de +6 %: la mitad que sin filtro.
Con el percentil todavía más arriba, 2,3 %, y una media negativa, −3,9 %. Cobra más y devuelve más.
La tendencia protege del bear largo, no del golpe súbito. Vendiendo solo por encima de la media rinde 4,5 %, y el bear quedó en −2,5 %.
Estuvo dentro el 22 % de aquellas sesiones, y aun así su caída máxima fue −17,2 %.
Ese tramo va de 2018 a 2020: dos golpes con el índice por encima de su media. Mira el precio y no la prima, y bajo la media es donde viven las caídas largas.
Dos filtros no suman. Tendencia más prima cara deja 45 operaciones y 2,5 % de retorno: una entrada cada cinco meses no es un programa.
Lo que un filtro compra es tiempo fuera, y la pregunta es cuáles días quita. Las de prima cara quitan los tranquilos y dejan los peores; las de precio y prima barata hacen lo contrario, y lo cobran en retorno.
Elegir el filtro por los días que quita, no por la prima que cobra. Contra un año entero de bajada, la tendencia sirve y cuesta poco. Contra la caída máxima, la prima barata la recorta a menos de la mitad y deja fuera casi todo el tiempo.
El 12 de junio de 2026, con el índice a 741,75, la put 726 δ30 a 28 días cotizaba 6,59 de bid. Ese día el índice estaba sobre su media de doscientas sesiones, 685,79: la tendencia decía que sí. El VIX cerró en 17,7 y la implícita propia del índice a treinta días en 14,8 %: las reglas de vender barato decían que sí, y las de vender caro que no. Y frente a su propio año, con un mínimo de 10,7 y un máximo de 26,6, esa implícita tenía un IV rank de 26 y un percentil de 65: el rank decía que no y el percentil casi que sí. Cinco filtros, la misma put, tres respuestas. La medición de arriba es la que dice cuál de esas respuestas vale la pena escuchar.
Está medido sobre el índice y solo como condición de entrada: el filtro decide si se abre la put, no si se cierra. No dice qué pasa cerrando la posición cuando el índice cruza su media, que es gestión y tiene su lección. Tampoco mira la estructura temporal del VIX ni la implícita de otros plazos.
Los umbrales son los habituales, no los mejores posibles: veinte en el VIX, 18 % en la implícita, cincuenta en el rank, setenta en el percentil. Afinarlos hasta que salga bonito sería elegir el pasado. Y la ventana tiene un solo bear largo: que la tendencia protegiera en 2008 está medido; que proteja en el siguiente, no.
Aquí no lo hace: la regla solo decide si se abre la posición, nunca si se cierra. Cerrar cuando el índice cruza su media es gestión, es otra decisión y se mide por separado.
Son los habituales del oficio, no los mejores posibles: veinte en el VIX, 18 % en la implícita, la mitad alta en el rank. Afinarlos hasta que la curva quedara bien sería elegir el pasado en vez de medirlo.
No se sabe. La ventana tiene uno solo, y en ese el índice cruzó su media antes de lo peor. Que protegiera entonces está medido; que proteja la próxima vez es una apuesta, no un dato.
Cuenta la misma historia con menos prima: las reglas de volatilidad alta pierden retorno sin ganar caída, y las que protegen siguen siendo la tendencia y la prima barata.
La misma put del índice (SPY) de 2005 a 2026, con el motor y las reglas de la venta de prima: 45 días, efectivo que cubre el strike, recompra a la mitad del crédito, cierre a 21 días, stop al cuádruple, horquilla medida y efectivo a la tasa. Once reglas de entrada evaluadas cada día sin posición, con datos del cierre anterior: siempre; índice sobre su media de 200 sesiones; VIX por encima y por debajo de 20; implícita propia por encima y por debajo del 18 %; IV rank y percentil altos; y dos combinaciones. El mercado bajista va del pico de octubre de 2007 al suelo de marzo de 2009; «dentro» es el porcentaje de sesiones de ese tramo con posición abierta.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 5 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
Anterior: Vender puts como forma de entrada: la asignación buscada
Siguiente: Covered call: estructura, ingreso y techo de beneficio
Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
Polaris seguirá siendo gratis y sin registro.