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Con ventaja medida

El movimiento esperado: cómo se calcula y qué acierto tiene

Qué es

El movimiento esperado es la volatilidad implícita convertida a puntos para un plazo: la implícita por la raíz del tiempo por el precio. Es una desviación típica, no un pronóstico, y esta lección mide cuántas veces acierta.

Lo que medimos El movimiento esperado es una desviación típica, no un pronóstico: el movimiento típico es dos tercios de él. Cubre más de lo que promete en el cuerpo, y menos en las colas.

Los cimientosíndiceLección 8básico

La cuenta más usada del mundo de las opciones cabe en una línea: el movimiento esperado es la volatilidad implícita multiplicada por la raíz del tiempo. Es la que fija a qué distancia se venden las puts y dónde se ponen las alas de un cóndor.

Aquí va qué es exactamente ese número y cuánto acierta, medido sobre 5.096 sesiones del índice desde 2005 hasta hoy.

Es una desviación típica, no un pronóstico

No dice cuánto se va a mover el índice: dice el tamaño de una desviación típica. Y en una campana el movimiento típico es más pequeño, dos tercios de eso.

Con una volatilidad implícita del 14,1 %, el esperado a un mes era de mediana un 4,1 %.

El movimiento real fue un 2,8 %, un cociente de 0,66.

Y es casi exactamente el 0,67 que predice la campana. Quien concluya de ahí que «el mercado exagera un tercio» está midiendo la forma de la campana, no un error del mercado.

Cuánto acierta, medido por cobertura

Lo que sí mide la calibración es cuántas veces el movimiento real cabe dentro del esperado. La teoría dice que una desviación típica contiene el 68 % y dos el 95 %.

Y que fuera de tres queda el 0,3 %. Esto es lo que salió al medirlo:

Cuántas veces el movimiento real quedó dentro de una, dos y tres veces el esperado: teoría frente a medido% DE VECES QUE EL MOVIMIENTO REAL CABEgris: teoría de la campana · azul: medidoDentro de 1 esperadoteoría 68 % · medido 74 %Dentro de 2teoría 95 % · medido 97 %Fuera de 3teoría 0,3 % · medido 0,5 %
5.096 sesiones del índice, 2005-2026. Movimiento esperado a 21 sesiones desde la volatilidad implícita en el dinero a 30 días; movimiento real de cierre a cierre. La barra gris es lo que diría la campana; la azul, lo medido. El cuerpo se cubre de más y la cola de menos.

En el cuerpo, el mercado es generoso: el esperado contiene al real el 74 % de las veces, seis puntos más de lo que promete la teoría.

Y con la volatilidad alta, más todavía: 79 % cuando la implícita pasa del 30 %. El pánico se paga.

En las colas se queda corto: fuera de tres desviaciones cae el 0,5 % de los casos, casi el doble de lo que la campana admite.

La desviación típica se vende algo cara y la catástrofe algo barata: el mismo dibujo que dejan los anuncios de resultados.

Y no depende del año: la cobertura fue del 64 % en el peor de ellos y del 88 % en el mejor.

Lleva prima, y se ve de dónde

Comparando volatilidad con volatilidad —la implícita en el dinero con la que luego se realizó en el mes siguiente—, la implícita ha sido de mediana un 14,1 % y la realizada un 12,9 %.

La implícita supera a la realizada el 68,5 % del tiempo, con un factor de 0,87. Esa es la prima de riesgo de volatilidad: quien vende el movimiento esperado cobra, casi siempre, más de lo que después ocurre.

Se ve también en el precio. El straddle en el dinero a un mes ha valido un 3,2 % del índice, y el movimiento del mes siguiente se quedó por debajo de esa cifra el 60 % de las veces.

Hay un segundo dato que enseña dónde vive esa prima. Medida con el VIX, que promedia toda la cadena, sale mayor: 19,4 % de implícita contra 15,4 % realizada.

Y es positiva el 85 % del tiempo, con un factor de 0,73.

Esa diferencia entre el dinero y el VIX es lo que cobran las opciones lejanas. La prima no está repartida por igual: está en las alas, que es justo donde viven las colas que el vendedor paga.

La misma cuenta para un solo día

Para el día, la cuenta de calle es «VIX entre dieciséis». En treinta y seis años, el VIX de la apertura explica el 55 % del rango del día, y el rango medio de las últimas veinte sesiones, el 49 %.

Y su acierto cambia con el nivel: con el VIX bajo el movimiento real es el 0,65 del esperado, y en pleno pánico el 0,97.

Otra vez lo mismo: generoso en calma, ajustado en pánico. Y esa cuenta da el rango del día, de máximo a mínimo; el movimiento de cierre a cierre es unos cuatro quintos.

Qué se hace con esto

Leerlo como una banda, no como una predicción. Colocar el strike vendido a esa distancia o más lejos, y las alas más allá. Y recordar que la banda cubre de sobra el día normal y se queda corta el día raro, que es el que decide el tamaño.

Un ejemplo con números

El 12 de junio de 2026, con el índice a 741,75 y la implícita en el dinero a un mes en el 14,8 %, el movimiento esperado a 21 sesiones era 741,75 × 0,148 × raíz de 21/252: 31,7 puntos, un 4,3 %. No dice que el índice se moverá 31 puntos: dice que el movimiento típico será unos dos tercios de eso, 21 puntos, y que el real cabrá dentro de los 31 unas tres de cada cuatro veces. Vender la put a un movimiento esperado es venderla en 710; el strike de delta 15 de ese día era 705.

Las reglas

Cómo usar el movimiento esperadola cuenta, y lo que la cuenta no dice
Calcúlalo así
Volatilidad implícita en el dinero × raíz de (días entre 252) × precio. Es una desviación típica: el movimiento típico es dos tercios de eso.
Léelo por cobertura
Contiene el movimiento real el 74 % de las veces, y dos veces el esperado, el 97 %. Para las alas, cuenta con que la cola es más gorda de lo que dice la campana.
Sabe que lleva prima
La implícita supera a la realizada el 68,5 % del tiempo en el dinero y el 85 % en el VIX. La prima crece hacia las alas, y las colas también.
Para el día, VIX entre 16
Es el rango del día, no el movimiento de cierre a cierre, que es unos cuatro quintos. Con el VIX bajo el mercado exagera más (0,65); con el VIX alto, casi nada (0,97).
La ventaja medida
La volatilidad implícita en el dinero del índice superó a la realizada el 68,5 % del tiempo en 5.096 sesiones de 2005 a 2026, con un factor de 0,87; medida con el VIX, el 85 % en treinta y seis años. Es la prima que cobra quien vende movimiento esperado, y que devuelve en parte el 0,5 % de las veces en que el movimiento se sale de tres desviaciones.

Qué lo invalidaría: que la implícita dejara de superar a la realizada, o que la cola dejara de ser más gorda que la de la campana. Ninguna de las dos cosas se da en la ventana.
Cómo se usa
  1. Coloca el strike vendido a un movimiento esperado como mínimo, y las alas a dos.
  2. Con la volatilidad alta no acerques el strike: vende igual de lejos y cobra más.
  3. Dimensiona con el 0,5 % de la cola, no con el 74 % del cuerpo.

Lo que esta lección no dice

Está medido sobre el índice, a 21 sesiones y con la volatilidad implícita en el dinero. En acciones sueltas la prima y las colas son otras y se miden aparte. No dice cuánto se gana vendiendo esa prima con una estructura concreta —con qué distancia, qué plazo y qué coste—; eso es el módulo de venta de prima. Y no dice nada de la dirección: el movimiento esperado es simétrico por construcción, y el índice no lo es.

Preguntas frecuentes

¿Sirve esta cuenta para acciones sueltas?

La fórmula sí; el acierto no se puede copiar. Todo lo medido aquí es índice, y en una acción suelta la prima y las colas son otras. Se miden aparte, y hasta entonces no se supone nada.

¿Dice algo de la dirección?

Nada. Es simétrico por construcción: la misma distancia hacia arriba que hacia abajo. El índice no es simétrico, y esa asimetría se paga en el precio de las puts, que es otra medición distinta.

¿Por qué la implícita del dinero y no el VIX?

Se usan las dos, y precisamente porque no dicen lo mismo. La del dinero mide un contrato; el VIX promedia toda la cadena, incluidas las opciones lejanas. Que la prima salga mayor con el VIX es el dato, no un detalle: enseña dónde vive.

¿El straddle vale un movimiento esperado?

No: vale unos cuatro quintos de una desviación típica, no una entera. Por eso cubre menos veces que la banda completa, y por eso compararlos sin ajustar lleva a conclusiones raras sobre lo cara o barata que está la volatilidad.

Cómo se midió

Cinco mil noventa y seis sesiones del índice de 2005 a 2026. Cada sesión, el vencimiento más cercano a 30 días y su strike en el dinero, con la volatilidad implícita calculada por nosotros como media de la put y la call; movimiento esperado a 21 sesiones igual a esa volatilidad por la raíz de 21 entre 252; movimiento real de cierre a cierre 21 sesiones después; volatilidad realizada de esas mismas 21 sesiones. Las cifras del día y del VIX vienen de nuestro estudio del VIX y el S&P 500, 1990-2026, 9.211 sesiones.

Estudio dos estudios propios · publicado el 3 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.

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