Asignar es que a quien vendió una opción le exijan cumplirla: entregar las acciones (call) o comprarlas (put). Puede ocurrir antes del vencimiento, y esta lección mide cuándo pasa de verdad y cuánto cuesta.
Lo que medimos Que te ejerzan antes del vencimiento es una fecha del calendario, no una amenaza permanente. Cuesta como mucho el dividendo. Y a vencimiento, que te asignen es tener la acción al strike.
Una opción americana —las de acciones lo son— puede ejercerse cualquier día antes del vencimiento. Para quien la ha vendido eso significa que le pueden asignar en cualquier momento. Es el miedo que más se repite al empezar a vender prima, y se repite sin cifras.
Las medimos sobre 520 fechas de dividendo de acciones grandes desde 2005, mirando lo único que deja huella: cuando alguien ejerce, el contrato desaparece y el recuento de contratos vivos baja.
Ejercer antes de tiempo le regala al vendedor el valor temporal que le quedaba a la opción. Solo compensa, entonces, cuando ya no queda casi ninguno y hay algo que cobrar a cambio.
Para una call ese algo es el dividendo. Si el tiempo que le queda vale menos que el dividendo, ejercerla la tarde antes del ex-dividendo cobra más de lo que regala. La teoría dice que ahí, y solo ahí, se ejerce.
Los datos, sobre 53.644 calls dentro del dinero:
Un día cualquiera pierde más de la mitad de sus contratos vivos el 0,13 % de las calls dentro del dinero: nada. La víspera del ex-dividendo, el 34,5 %.
Y casi todas son las que la teoría señala. Las calls con menos tiempo que dividendo son el 49 % de las que están dentro del dinero ese día, y pierden el 82 % de sus contratos vivos de mediana.
Más de la mitad se evapora en el 65 % de ellas; entre las que todavía tienen tiempo por encima del dividendo, en el 5,5 %.
Cuanto más dentro del dinero, más se ejerce: del 4 % en las que están pegadas al precio al 45 % en las que están muy por debajo.
Así que el ejercicio temprano no es una amenaza permanente. Es una fecha del calendario y una condición que se puede mirar en la cadena antes de que llegue.
Para el vendedor de una call asignada así, el coste es el dividendo que deja de cobrar menos el valor temporal que le regalan: como mucho, el dividendo. De mediana, el 0,24 % del precio de la acción.
No es una pérdida por el movimiento del precio —eso ya estaba dentro de la opción— sino el dividendo de un trimestre.
Y con los años ocurre menos. Los dos primeros de la muestra ejercían el 55 % y el 70 % de las calls dentro del dinero.
En el último año completo, el 8 %. Con más volatilidad implícita y tipos más altos, a más contratos les queda tiempo por encima del dividendo.
Una put dentro del dinero se ejerce antes de tiempo cuando el tiempo que le queda vale menos que el interés que rinde el strike hasta el vencimiento. Eso solo pasa con tipos altos y muy dentro del dinero.
Cumplen ese criterio el 11 % de las puts que están dentro del dinero.
Y aun así solo se ejerce entre el 1 % y el 3 % de ellas un día cualquiera.
| Puts dentro del dinero que cumplen el criterio de ejercicio | |
|---|---|
| 2007, con los tipos altos | 45 % |
| 2014, con los tipos en cero | 5 % |
| 2023, con los tipos altos otra vez | 29 % |
El ex-dividendo no cambia nada para la put. Quien vende puts tiene el riesgo de asignación temprana en la práctica en cero; lo que tiene es la asignación a vencimiento.
Al vencer, toda opción dentro del dinero se ejerce. Para el vendedor de puts eso es comprar la acción al strike, y ya está medido en el índice: la put de delta quince acabó dentro el 7,4 % de las veces.
La de delta treinta, el 16,2 %.
Y el ciclo completo de venta de puts y calls se comió entre 12 y 18 asignaciones en veintiún años.
Su peor caída en todo ese tiempo fue del −28 %.
Ser asignado es tener la acción al precio que uno mismo eligió, no una pérdida nueva: lo que se haya perdido ya ocurrió antes en el mercado.
Con las calls vendidas, mirar el calendario de dividendos y vigilar una sola sesión: la víspera. Comparar allí lo que le queda de tiempo con el dividendo que viene, y decidir antes de que lo decidan por ti. Con las puts, guardar la atención para el último día.
Una call vendida con strike 100 sobre una acción a 108 que paga un dividendo de 0,50 $ el jueves. El miércoles, víspera del ex-dividendo, la call vale 8,20: 8 de intrínseco y 0,20 de tiempo. Al comprador le conviene ejercer esa tarde: cobra el dividendo de 0,50 y regala 0,20 de tiempo. Quien la vendió amanece el jueves sin las acciones y sin el dividendo: su coste fue 0,30 por acción, 30 $ por contrato, y la pérdida por el precio ya estaba en la opción desde antes. Con 1,20 de tiempo en vez de 0,20, nadie habría ejercido.
Está medido sobre acciones grandes con dividendo y con calendario disponible: faltan las que no reparten —en esas el ejercicio temprano de calls no tiene motivo— y las que desaparecieron. No dice nada de los índices liquidados en efectivo, donde no hay asignación de acciones. Y la huella es el interés abierto, no el aviso del bróker: mide cuántos contratos se ejercieron, no a quién le tocó.
Entonces ejercer una call antes de tiempo no tiene motivo: quien ejerce regala el valor temporal que le queda y no cobra nada a cambio. Esas acciones no entran en la muestra, precisamente porque ahí el problema no existe.
No. Los índices se liquidan en efectivo: no hay acciones que entregar ni que comprar, y por tanto no hay asignación en el sentido de esta página. Todo lo medido aquí son acciones sueltas que reparten dividendo.
Por el recuento de contratos vivos. Cuando un contrato se ejerce desaparece, y al día siguiente el recuento baja. Esa huella dice cuántos contratos se ejercieron, pero no a quién le tocó: eso lo reparte la cámara y no queda en los datos.
No hay ninguna razón mecánica para hacerlo. Te quedas con las acciones al precio que tú mismo elegiste, y lo que se haya perdido se perdió antes, en el mercado. Vender por reflejo convierte una posición prevista en una pérdida realizada.
Quinientas veinte fechas ex-dividendo de 36 acciones grandes entre 2005 y 2026 —las doce con más volumen de opciones de cada año que reparten dividendo y tienen calendario disponible—. Para cada fecha, todas las opciones dentro del dinero con interés abierto de al menos 50 contratos y hasta 60 días al vencimiento: 53.644 calls y 31.794 puts. La huella del ejercicio es la caída del interés abierto entre la sesión anterior al ex-dividendo y el ex-dividendo; el control es la misma medida diez sesiones antes. El criterio teórico compara el valor temporal restante con el dividendo (calls) o con el interés sobre el strike hasta el vencimiento (puts). Las cifras a vencimiento vienen de la medición del delta y del estudio del ciclo de puts y calls (F-OPT-021).
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 3 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
Anterior: El movimiento esperado: cómo se calcula y qué acierto tiene
Siguiente: Comprar calls: mecánica, coste y resultado medido
Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
Polaris seguirá siendo gratis y sin registro.