El poor man's covered call sustituye las cien acciones del covered call por una call larga muy dentro del dinero, a más de un año, y vende encima la misma call corta. Cuesta un cuarto del capital. Esta lección mide qué se paga por ese descuento, sobre el índice y sobre acciones.
Lo que medimos No es un covered call barato: es un covered call con un seguro dentro, y el seguro se paga todos los años. Lo que protege en la caída lo devuelve en el rebote.
El covered call tiene dos patas: cien acciones y una call vendida encima. Esta estructura cambia la primera.
En lugar de las acciones compra una call muy dentro del dinero y a quince meses, que se mueve casi como ellas y cuesta un cuarto. Encima vende la misma call corta de siempre, y cuando a la larga le quedan tres meses se rola.
El argumento es el capital: la call larga costó de mediana 23 % de lo que cuestan las acciones que sustituye, y el resto queda libre.
Lo que hay que medir es lo que ese descuento lleva dentro. La call larga no cobra el dividendo, se deja valor temporal, y su delta baja cuando el índice cae: justo cuando la corta debería estar cubierta.
| Sobre el índice, 2005-2026 | Retorno anual | Caída máxima | 2008 |
|---|---|---|---|
| Tener el índice, con dividendos | 10,9 % | −55 % | −37 % |
| Covered call sobre las acciones | 9,3 % | −35 % | −22 % |
| Call larga sola, al mismo nocional | 8,3 % | −37 % | −28 % |
| El PMCC, al mismo nocional | 6,3 % | −23 % | −13 % |
| El PMCC con todo el efectivo en calls | 15,2 % | −83 % | −63 % |
Al mismo nocional —tantas calls como lotes de acciones compraría el capital— el PMCC rindió 6,3 % con −23 % de caída.
El covered call, 9,3 % con −35 %: tres puntos más de retorno y doce más de caída. Y el PMCC ganó al índice dos años de veintiuno.
La primera razón está en la call larga sola, sin vender nada encima: 8,3 % frente a 10,9 % del índice.
Paga 2,7 % de valor temporal al año y no cobra el dividendo, y el efectivo libre no compensa: sustituir las acciones por la call cuesta casi tres puntos al año antes de vender una corta.
La segunda razón es el rebote. En el peor año el PMCC perdió −13 % donde el covered call perdió −22 %: la call larga no puede perder más que su precio.
Pero el seguro tiene una consecuencia que no se ve hasta después: en el fondo el delta de la larga había bajado a 0,12, y una apuesta tan lejana participa poco cuando el índice se da la vuelta.
El PMCC cerró el año del rebote en +5,4 %, frente a +17 % del covered call.
El ciclo entero salió igual para los dos: −9 %. Lo que el seguro ahorró en la bajada lo devolvió en la subida, y lo que queda es el coste de la larga.
Las cortas fueron las mismas: 400 calls que cobraron 0,9 % del precio. Lo que cambia no es lo que se vende, sino lo que hay debajo.
Sobre acciones se midió cada año-nombre como un episodio: 245 en total.
La acción sola hizo +11,1 % de mediana, y el covered call +6,3 %.
El PMCC hizo +1,9 %, y ganó al covered call en 26 % de ellos.
Cuando la acción subió con fuerza hizo +22 %, frente a +30 % del covered call.
Y cuando la acción cayó con fuerza, −19 % frente a −21 %: amortigua algo más y cede bastante más.
Toda la diferencia está en la pata larga: en lo que cuesta por existir y en cómo cambia de tamaño sin que nadie la toque. Una acción sigue entera después de una caída; una call larga vale y se mueve menos.
El tamaño lo convierte en otra cosa. El capital que libera la larga es la razón de usarla, y también la trampa.
Con el doble de calls rinde 8,6 % con −39 %: el retorno del covered call con la caída del índice.
Y con todo el efectivo en calls, 15,2 % con −83 % de caída.
Son 4,6 veces el nocional del capital: eso ya no es un covered call barato, es apalancamiento.
Cuanto menos dentro esté la larga, más seguro y más caro: 4,4 % de valor temporal al año en vez de 2,7 %, y menos retorno.
Y la gestión de la corta cuesta lo de siempre. Dejarla vencer rinde 7,6 % con −28 % de caída; recomprarla a la mitad cambia punto y cuarto de retorno por cinco de caída.
Comprar tantas calls largas como lotes compraría el capital, y ni una más: el dinero que sobra no es para otra call. Y tras una caída fuerte, mirar el delta de la larga antes de vender otra corta, porque puede que ya no cubra nada.
El 12 de junio de 2026, con el índice a 741,75, la call 605 del 17 de septiembre de 2027, a quince meses, cotizaba 183,50 de ask: delta 80, 136,75 de valor intrínseco y 46,75 de extrínseco. Comprarla cuesta 18.350 $; cien acciones, 74.175 $. Encima se vende la misma call 761 del 17 de julio que cubriría las acciones, a 5,53: 553 $. Si el 17 de julio el índice cierra en 800, la corta paga 3.900 $ y la larga, que sigue viva, ha subido por su delta algo menos de 5.000 $: el conjunto gana menos que el covered call, que se queda 2.478 $ fijos. Si cierra en 700, la corta se queda los 553 $ y la larga pierde unos 3.400 $, no los 4.175 $ de las acciones. Y en cualquier caso, los 46,75 $ de extrínseco se van consumiendo hasta septiembre de 2027.
Está medido con la call larga rolada por calendario, a los tres meses del vencimiento, y con la corta cerrada por intrínseco si vence dentro: no se ejerce la larga ni se rola la corta cuando el precio la supera. No dice qué pasa vendiendo la corta por encima del strike de la larga más lo pagado, que es la regla clásica para no salir perdiendo en una subida, ni con largas a dos años. Sobre acciones va sin dividendos y por episodios de un año cerrados al precio medio.
El delta de la larga se calcula con el modelo sobre el precio de paridad, no lo da el mercado. Y la ventana subió dieciséis años de veintiuno con tipos bajos la mitad del tiempo: con el efectivo al 5 % el descuento de la call larga vale más de lo que valió aquí.
Es la regla clásica para no salir perdiendo en una subida fuerte, y aquí no está medida: la corta se vende siempre a la misma distancia del precio que en el covered call, precisamente para que las dos estructuras se puedan comparar.
No está medida. Aquí se usan unos quince meses y se rola con tres por delante, que es cuando el tiempo empieza a correr deprisa. Un plazo mayor cuesta más por contrato y menos por año, y esa cuenta habría que hacerla aparte.
Sí, y a favor. La ventana tuvo tipos bajos casi la mitad del tiempo; con el efectivo rindiendo más, el dinero que libera la call larga vale más de lo que valió aquí. Cuánto más, no está medido.
No: se calcula con el modelo sobre el precio de paridad, igual que el resto de los griegos de este curso. Es una estimación consistente entre contratos, no la cifra que enseña un bróker.
Índice (SPY) de 2005 a 2026: una call larga muy dentro del dinero, del vencimiento más cercano a quince meses entre los listados ese día, comprada al punto medio más la semihorquilla y rolada cuando le quedan 90 días; tantas calls como lotes de cien compraría el capital en acciones, y el resto a la tasa de la letra. Encima, la call corta del mensual a 45 días, vendida y recomprada con las mismas reglas que el covered call. Las curvas marcan las dos patas a punto medio, y el índice va con dividendos reinvertidos. Variantes: otra distancia de la larga, sin gestión de la corta, al doble de calls y con todo el efectivo en calls. En acciones se miden episodios de un año, sin dividendos.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 5 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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