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La fuerza relativa
Condicionado

Comprar fuerza: qué cambia y qué no cuando compras cerca del máximo

Qué es

La medición de la letra que dice comprar cerca del máximo. Cuánta rentabilidad añade estar arriba, cuánto cambia el riesgo de desastre, dónde está el punto en que la fuerza se convierte en euforia, y qué hace la salida por pérdida de tendencia.

Lo que medimos Comprar una acción en máximos no da más rentabilidad que comprarla lejos de ellos. Lo que cambia, y mucho, es la cola izquierda: se compra un riesgo de desastre más pequeño, no un retorno mayor.

La fuerza relativaaccionesLección 7intermedio

La letra que pide comprar algo nuevo incluye, en la práctica, comprar cerca del máximo. Es la parte más contraintuitiva del método y la que más se discute. Aquí está medida sobre fotos mensuales de acciones grandes, con las que dejaron de cotizar dentro.

1 · La rentabilidad no cambia; la cola sí

La medición cubre 143.433 fotos mensuales de 547 acciones, cada una mirada a doce meses vista.

La primera cifra desarma el debate. La proporción de acciones que le ganan al índice apenas se mueve en todo el rango de distancia al máximo: 48 % arriba y 61 % en el grupo más caído. Eso es lo que da estar dentro del mercado, no una señal.

Dónde se compraMediana a 12 mesesEl 5 % peorAcaba un 20 % abajo
En el máximo+12 %−25 %8 %
Entre un 20 % y un 40 % por debajo+16 %−41 %15 %
Más de un 40 % por debajo+35 %−56 %17 %

Las medianas suben según se baja de fila y las colas empeoran mucho más rápido. La mediana alta del grupo más caído no es una oportunidad: es lo que rinden las que sobreviven, y aquí están también las que no sobrevivieron.

El riesgo, en cambio, se ordena de forma limpia y monótona con la cercanía al máximo. Ese es el hallazgo de la letra, y no el que se enseña.

2 · Demasiada fuerza también se paga

Si estar arriba domestica la cola, la tentación es buscar lo más disparado posible. No funciona: la relación tiene forma de campana invertida.

El mejor sitio por cola está entre el 5 % y el 15 % por encima de la media larga.

Ahí el peor cinco por ciento de los casos termina en −27 %, y por debajo de esa media la cola se va hasta −39 %.

Y una acción disparada más de un 50 % sobre su media larga da una mediana alta, +18 %.

Su cola, en cambio, es de −59 %, con un 21 % de probabilidad de acabar muy abajo. El mercado no cobra por el nivel del precio: cobra en la cola, y lo hace en los dos extremos, en la ganga profunda y en la euforia.

3 · La marea, y la ruptura que falla

La misma ruptura del máximo se comporta distinto según el estado general del mercado. Con el índice por encima de su media larga, el 72 % de las rupturas termina en positivo a doce meses. Con el índice por debajo, la mediana baja y la cola se engorda hasta −41 %.

Curiosamente, en mercado bajista las rupturas siguen ganando al índice más a menudo que en alcista. Ganan en términos relativos y pierden dinero igual, que es la diferencia entre medir contra el índice y medir contra el banco.

Separando las rupturas que fallan de las que aguantan, las medianas se parecen. Por el centro de la distribución no hay forma de distinguirlas en el momento de comprar.

Donde se separan es en la cola: −59 % para las fallidas contra −28 % para las sanas. Quien intente filtrar rupturas falsas mirando el resultado típico no va a encontrar nada.

4 · La salida cambia el negocio entero

La última medición compara dos formas de cerrar la compra: mantener doce meses fijos, o salir cuando el precio pierde su tendencia semanal con un pequeño margen.

La salida por tendencia acierta mucho menos, un 38 % contra un 68 %.

A cambio, la probabilidad de acabar con una pérdida grande baja del 12 % al 2 %, y el mejor cinco por ciento de los casos sigue siendo alto porque deja correr al ganador.

No es una herramienta de rentabilidad: es de control de riesgo, y convierte la letra en algo utilizable con dinero de verdad.

Qué se hace con esto

Comprar fuerza no para ganar más, sino para no perderlo todo, y saber que se está comprando una cola más benigna a cambio de nada en el centro. Evitar los dos extremos, la ganga profunda y la acción disparada. Y no comprar la ruptura sin decidir antes por dónde se sale, que es lo que mide salirse cuando pierde la tendencia.

Un ejemplo con números

Dos compras el mismo mes. La primera, una acción en su máximo de las últimas cincuenta y dos semanas; la segunda, una que está más de un 40 % por debajo del suyo. A doce meses, la segunda tiene mejor mediana, un 35 % contra un 12 %, y le gana al índice más a menudo, un 61 % de las veces contra un 48 %. Parece que la barata gana. Ahora el otro lado: en el 5 % peor de los casos, la comprada en máximos termina un 25 % abajo y la barata un 56 %, y la probabilidad de acabar con un 20 % de pérdida es del 8 % contra el 17 %. Mismo juego, dos colas distintas.

Las reglas

La fuerza, medidaqué compras de verdad cuando compras cerca del máximo
El retorno no cambia
La proporción que gana al índice a doce meses apenas se mueve con la distancia al máximo: 48 % arriba y 61 % en el grupo más caído.
La cola sí
El peor cinco por ciento pasa de −25 % comprando en el máximo a −56 % comprando en el grupo más caído.
Ni poca ni demasiada
Justo encima de la media larga la cola queda en −27 %; en una acción disparada muy por encima, en −59 %.
La salida manda
Salir por pérdida de tendencia acierta 38 %, contra 68 % manteniendo doce meses, y recorta las pérdidas grandes.
Para qué sirve
Para comprar fuerza por la razón correcta: no da más rentabilidad, recorta la cola izquierda. Es un cambio de riesgo, no de retorno, y solo se materializa si hay una salida por pérdida de tendencia detrás.

Qué lo invalidaría: que la proporción de acciones que ganan al índice dejara de ser plana con la distancia al máximo, o que el orden de las colas se rompiera en una ventana con más mercados bajistas.
Cómo se usa
  1. No compres cerca del máximo esperando más rentabilidad: cómpralo por la cola.
  2. Evita los dos extremos: la caída profunda y la acción disparada.
  3. Decide por dónde sales antes de entrar, no después de la primera pérdida.

Lo que esta lección no dice

No dice que comprar caído sea siempre malo: dice que su mediana alta viene con una cola del −56 % y con casi el doble de probabilidad de desastre. Tampoco dice que la fuerza relativa frente a las demás acciones no pague, que es otra cosa y tiene su propia lección en este módulo. La muestra tiene sesgo de supervivencia parcial, porque el universo parte de nombres grandes de hoy y solo el bloque de rupturas fallidas lo corrige; los niveles absolutos son un techo y lo que se puede leer son las diferencias entre grupos. La ventana es larga pero dominada por mercados alcistas, así que la rentabilidad medida es en buena parte exposición. Y la salida se evalúa operación a operación, sin componer, lo que subestima el valor de cortar la cola.

Preguntas frecuentes

¿Y si simplemente compro el índice?

Es la comparación correcta, y este estudio no la resuelve: ordena acciones sueltas, no propone una cartera. Lo que dice es que, una vez elegida una acción, la distancia a su máximo cambia el riesgo y no el premio. Quien no quiera ese trabajo tiene el índice.

¿Por qué las muy caídas tienen mejor mediana?

Porque las que sobreviven rebotan mucho, y en un estudio mal hecho las que no sobreviven ni siquiera aparecen. Aquí están dentro, y por eso su peor cinco por ciento es mucho más profundo y su probabilidad de desastre casi el doble. La mediana alta se paga con esa cola.

¿Se puede detectar una ruptura falsa antes de comprarla?

Por el resultado típico, no: fallidas y sanas tienen medianas parecidas. Habría que buscar la diferencia en otro sitio, y este estudio no la encuentra. La respuesta práctica no es un filtro mejor, sino una salida: lo que no se distingue al comprar se distingue al salir.

¿Vale esto para acciones pequeñas?

No está medido ahí. El universo parte de nombres grandes y solo el bloque de rupturas fallidas corrige ese sesgo, así que los niveles absolutos son un techo y lo que se lee son las diferencias entre grupos. En compañías pequeñas no se ha comprobado nada de esto.

Cómo se midió

1999 a 2026, 547 acciones, 143.433 fotos mensuales y los eventos de ruptura del máximo, a 12 meses. Comprando en el máximo: mediana +12 %, percentil 5 de −25 % y 8 % de ruina; más de −40 % abajo: +35 %, −56 % y 17 %. Frente a la media de 200 sesiones, el percentil 5 es −27 % entre +5 % y +15 %, y −59 % sobre +50 %. Rupturas con el índice sobre su media larga, 72 % en positivo; por debajo, −41 %. Fallidas, −59 % contra −28 %. Salir por pérdida de la media de 30 semanas frente a mantener 12 meses: acierto 38 % contra 68 % y pérdidas grandes 2 % contra 12 %. Sesgo de supervivencia parcial; ventana dominada por alcistas.

Estudio un estudio propio · publicado el 8 sep 2026. Los datos de acciones son de un universo propio con fecha de publicación real y con las empresas deslistadas incluidas: más de cinco mil nombres y 5,1 millones de observaciones desde 2016.

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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.

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