El iron condor a un día vende al cierre los dos lados del índice a un 1 % y compra las alas a un 2 %, para cobrar el paso de una noche. Esta lección mide si vale y si un dato propio, el régimen de gamma, separa las noches en que se puede vender.
Lo que medimos El cóndor a un día, vendido todos los días, pierde. El régimen de gamma ordena el resultado, y lo que sobrevive al filtro no es el cóndor sino su mitad: el lado de la put.
Todo lo anterior mide estructuras a mes y medio. Esta baja a una noche: al cierre se vende la put y la call del vencimiento de mañana, cerca del precio, y se compran las alas un poco más lejos.
Se cobra lo que valga el paso de una noche y se liquida al cierre siguiente. El crédito es de centavos y el riesgo es el ancho del ala.
La pregunta es si un índice que amanece dentro del rango casi siempre paga las veces que no.
El dato que se cruza es propio: el régimen de gamma. Con las opciones listadas se estima qué posición neta llevan los creadores de mercado.
Cuando están largos de gamma amortiguan el precio, porque venden subidas y compran caídas para cubrirse; cuando están cortos, lo amplifican.
Se leyó ese signo al cierre y se separó cada cóndor según cómo dormía.
| Índice, 2016-2026, un contrato al cierre | Operaciones | Acierto | Retorno sobre el riesgo |
|---|---|---|---|
| Cóndor todos los días | 1.593 | 68 % | −2,2 % |
| Cóndor solo con gamma negativa | 955 | 68 % | −3,5 % |
| Cóndor solo con gamma positiva | 638 | 67 % | −0,4 % |
| Cóndor, gamma positiva y crédito suficiente | 223 | 81 % | +3,0 % |
| Solo el spread de puts, con esa misma regla | 154 | 91 % | +4,6 % |
El cóndor vendido cada día deja −13.550 $ en diez años y medio por contrato: pierde.
Y pierde por dos vías. Una son los 199 días en que el crédito no llegaba a cinco centavos y la comisión ya era mayor que la prima: perdieron todos.
La otra son las noches en que el índice se mueve más de un uno por ciento y perfora un lado. Pasó 361 de 452 veces con gamma negativa.
El régimen ordena el resultado. Con gamma negativa el índice cruzó el uno por ciento de una noche el 38 % de las veces; con positiva, el 14 %.
Seis de cada diez días eran de gamma negativa, y en ellos se produjo el 82 % de los dólares perdidos.
No es que el cóndor acierte menos esas noches: acierta igual, pero cuando falla, falla por mucho más.
Vender solo con gamma positiva deja el cóndor en −0,4 % del riesgo, que ya es mejor que perder.
Exigir además un crédito mínimo lo sube a +3,0 %, con 81 % de acierto. Parece un una ventaja, y todavía no lo es.
No supera la prueba que se le pide a una ventaja: hasta 2024 daba +1,0 %, y toda la ganancia llega después.
El último tramo, +8,0 %, son dos años tranquilos y ricos en prima.
La razón es la que ya conocemos: el lado de la call se rompe en las subidas lentas, y la gamma positiva no las impide.
Quitándolo queda el spread de puts con la misma regla: 91 % de acierto y +4,6 % del riesgo.
Con un peor día de −284 $ sobre un riesgo de unos 388 $ por contrato. Es la mitad de la estructura, y es la mitad que aguanta.
Aguanta también la partición. En los nueve primeros años, con dos desplomes y un año bajista dentro, dio +4,1 % del riesgo; en los dos siguientes, +5,8 %.
Año a año solo el primero acabó en negativo, y el segundo no dio ninguna señal.
En el desplome de 2020 no dio ninguna, y el resto de ese año, ya con gamma positiva, 54. El filtro no adivina la caída: deja fuera de ella.
La ventana va de 2016 a 2026, no veintiún años como el resto del curso, porque antes no hay vencimientos diarios.
Las cifras por celda salen de decenas de operaciones al año, y un par de noches malas mueven el signo de cualquier tramo.
Por eso el cóndor filtrado, que solo gana en el último tramo, no se da por validado, y el spread de puts, que gana en los dos, sí.
El retorno absoluto es modesto: unas 15 señales al año que dejan +18 $ cada una por contrato, con el capital sin usar el resto de los días.
Leer el signo del régimen al cierre y no vender cuando es negativo, que es donde está casi toda la pérdida. Si es positivo, vender un solo lado y exigir que el crédito valga la pena. Y no esperar un programa: son unas pocas señales al año, y la ventaja está en la selectividad, no en la estructura.
Un día de gamma positiva al cierre, con el índice a 500, se vende la put 495 y se compra la 490 del vencimiento de mañana. El ancho es de 5 $, 500 $ por contrato; el crédito tiene que ser de al menos 25 $, el 5 % del ancho. Si al cierre siguiente el índice está por encima de 495, se cobran los 25 $ enteros, sin recomprar nada. Si cae por debajo de 490, se pierden 475 $. Con un acierto del 91 %, la cuenta cierra en positivo; con gamma negativa la noche se mueve más del doble de veces y el mismo spread pierde. El día en que la herramienta marca gamma negativa, la regla es no vender.
Está medido al punto medio del cierre, con el régimen leído sobre el índice en efectivo, sin asignación anticipada y con un contrato por señal. No dice nada de entrar por la mañana, ni de gestionar dentro del día, ni de que el régimen prediga la dirección: solo dice cuánto se mueve.
El cóndor a un día con el filtro no queda validado aunque su celda sea positiva: gana solo en el último tramo y con pocas operaciones. Y el spread de puts que sí aguanta la partición lo hace con diez años de datos y unas 15 señales al año; con veinte años de vencimientos diarios, que no existen, la cifra sería otra.
Se midió, y cobra la mitad: media prima de estas opciones es justamente la noche. Entrar por la mañana deja fuera lo único que se está vendiendo.
A un día, la recompra a la mitad y el stop cuestan más de lo que salvan: empeoran el resultado en todas las formas medidas. Lo que se mide aquí es dejarlo vencer.
No. Solo dice cuánto se mueve, no hacia dónde. Por eso sirve para decidir si se vende esa noche, y no sirve para elegir de qué lado ponerse.
Es lo que hay que comprobar. Las llenadas de aquí son al punto medio del cierre, así que en real el crédito será algo menor y el filtro dejará pasar menos días de los que deja aquí.
Índice (SPY) de 2016 a 2026: 1.593 iron condors vendidos al cierre con los strikes cortos en el listado más cercano a un 1 % del precio y las alas a un 2 %, con vencimiento al día siguiente y liquidados por su valor intrínseco al cierre siguiente. Tres vencimientos por semana hasta finales de 2022 y diarios después; precios al punto medio del cierre, con comisión y horquilla descontadas. El régimen de gamma es el signo de la exposición neta de los creadores de mercado al cierre, estimada con las opciones listadas. El filtro de crédito exige al menos un 5 % del ancho del ala. La variante de un lado es el mismo spread de puts con esa regla, y la partición corta en 2024.
Estudio tres estudios propios · publicado el 6 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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