Comprar una put sobre lo que ya tienes es un seguro: pagas una prima y, si el índice cae por debajo del strike, la put vale la diferencia. Esta lección mide cuánto cuesta al año y qué crisis cubre.
Lo que medimos Una put comprada sobre lo que ya tienes es un seguro. Medido con cadenas reales, el permanente deja el crash de 2020 casi en cero y no hace nada en 2008. Y el puntual llega tarde.
Una put sobre el índice que ya tienes hace de seguro: si el precio se hunde por debajo del strike, la put sube lo mismo que bajan las acciones. La pregunta es la de cualquier seguro: cuánto cuesta al año y qué cubre de verdad.
Lo medimos de dos formas. Permanente: una put por cada cien acciones, siempre puesta, renovada a cada vencimiento durante veintiún años. Puntual: la misma put solo cuando un disparador dice que hay que protegerse.
La distancia de la put al precio es la franquicia. Cuanto más cerca, antes empieza a pagar y más cuesta; cuanto más lejos, más barata sale y más caída asumes tú antes de cobrar nada.
Tener el índice, a precio, rindió 9,0 % al año con una caída máxima de −49 %.
Con la put lejana a un mes siempre puesta, el seguro cuesta 1,8 puntos al año y devuelve el 64 % de la prima.
Paga en el 8 % de los meses, y en diecisiete de los veintiún años fue solo un gasto. Lo que compra ese gasto se ve en las crisis.
| Seguro permanente, a un mes | Coste, puntos al año | Caída 2008 | Caída 2020 |
|---|---|---|---|
| Sin seguro | — | −49 % | −27 % |
| Put muy lejos del precio | 1,2 | −50 % | −3 % |
| Put lejos del precio | 1,8 | −50 % | −2 % |
| Put cerca del precio | 3,1 | −47 % | 0 % |
En 2020 el seguro lo protegió todo. La put comprada en febrero venció el día del fondo y pagó 27 % del índice.
La caída se quedó en −2 % con la put lejana y en 0 % con la cercana. Ese mes justifica, él solo, la factura de dos décadas.
En 2008 no protegió nada. Un bear que baja un poco cada mes deja cada put fuera del dinero y renueva la siguiente más abajo: se paga la prima de un año entero de caída sin cobrar casi nunca.
La put de un mes cubre el golpe vertical, no la erosión lenta. Y la erosión lenta es la que hace las caídas grandes: esa la cubre otra cosa, salirse por tendencia.
El plazo largo no cambia la cuenta. La put lejana a tres meses cuesta 2,1 puntos al año, tres décimas más que la de un mes.
Y comprada por tercios cada mes —siempre hay tres vivas, que suman una— cubre igual: dejó 2020 en −5 %.
En el bear lento lo hizo algo mejor, −42 % frente a −50 %, porque la put larga aún vale algo cuando la de un mes ya venció sin valor.
Lo que se compra con el plazo no es más cobertura: es pagar la horquilla cuatro veces al año en vez de doce.
El seguro puntual llega tarde. Lo intuitivo es no pagar siempre y comprar la put cuando hace falta. Medimos cuatro disparadores con la misma put.
| Comprar la put solo si… | Coste, puntos al año | Devuelve de la prima | Caída 2020 |
|---|---|---|---|
| siempre (permanente) | 1,8 | 64 % | −2 % |
| el índice está bajo su media de 200 sesiones | 0,7 | 58 % | −29 % |
| la implícita supera el 25 %, el pánico | 0,8 | 35 % | −29 % |
| el mes anterior cayó más de un 5 % | 0,4 | 51 % | −29 % |
| la implícita está bajo el 13 %, el seguro barato | −0,6 | 116 % | −2 % |
Tres de los cuatro compran el seguro después del golpe. En febrero de 2020 el índice estaba por encima de su media, la implícita baja y el mes anterior había sido tranquilo: ninguno de los tres disparó nada.
El pánico entró un mes más tarde, con la implícita al 73 %, pagó por una put que venció sin valor y en veintiún años devolvió el 35 % de lo pagado.
El seguro barato es el único que gana al índice, y lo hace por una sola fecha. Comprar solo con la implícita baja devuelve el 116 % de la prima.
Pero el 66 % de lo que devolvió es marzo de 2020. Sin esa fecha recupera menos de la mitad de lo que cuesta.
Lo que sí es cierto es el precio: con la implícita baja la put cuesta 0,35 % del índice al mes, y en pánico 0,91 %. El seguro es más barato en la calma, y la calma precede a algunos crashes. No a todos.
Decidir primero qué riesgo se cubre: el golpe de un mes lo tapa la put permanente; el año que baja poco a poco no lo tapa ninguna. Comprar el seguro en calma, que es cuando está barato, y no cuando ya arde. Y no esperar que se pague solo: un seguro que se paga solo no es un seguro.
El 12 de junio de 2026, cien acciones del índice valían 74.175 $ y la put 705 a 28 días, delta 15, costaba 3,18 de ask: 318 $, el 0,43 % de lo asegurado, por cuatro semanas. La franquicia es la distancia al strike: el 5 % que va de 741,75 a 705 lo pierdes tú. Si el índice cae a 650, un −12,4 %, las acciones pierden 9.175 $ y la put vale 5.500 $: la caída se queda en −5 %. Si el índice sube o no cae más del 5 %, se pierden los 318 $. Renovado cada mes, ese 0,43 % suma cerca del 5 % al año en calma.
Está medido sin gestión: cada put se compra, se deja vencer y se renueva. No dice qué pasa vendiendo la put en la caída, rolándola o cerrándola con beneficio, que es lo que hace un gestor de cobertura y cambia el resultado del plazo largo; eso es gestión y tiene su módulo. Tampoco dice nada de cubrir con spreads de puts, con el VIX ni con collars: aquí solo la put desnuda comprada.
La curva se marca al vencimiento de cada put, así que las caídas entre marcas son menores que las diarias: la de 2020 fue mayor en el día que de vencimiento a vencimiento. El índice va a precio, sin dividendos; con ellos el coste del seguro en puntos es el mismo.
Cambia el resultado, sobre todo en el plazo largo, y aquí no está medido: cada put se compra, se deja vencer y se renueva. Gestionar una cobertura es otra decisión, con su propia medición.
Puede, pero aquí no está medido. Esta página mide solo la put comprada a secas, sin spreads, sin el VIX y sin collars. Cada una de esas coberturas es otra estructura, con otro precio y con otro punto ciego.
No para el coste del seguro, que en puntos al año sale igual. El índice de esta página va a precio, sin dividendos, y eso no altera ni lo que cuesta la put ni lo que cubre.
Porque la curva se marca al vencimiento de cada put, no todos los días. En 2020 el peor día fue bastante peor que el peor vencimiento, y todas las cifras de aquí usan lo segundo.
El índice (SPY) tenido de 2005 a 2026, a precio, y una put por cada cien acciones comprada al ask —punto medio más la semihorquilla medida del contrato— unos 30 días antes del vencimiento mensual (o 90), liquidada al vencimiento por su valor intrínseco y renovada: 1.230 puts reales. Tres distancias al precio a un mes, y la lejana también a tres meses comprada por tercios, con delta e implícita calculadas por nosotros. Las caídas se miden desde el máximo anterior con marcas mensuales, así que salen menores que las diarias. Los disparadores se evalúan en cada entrada: media de 200 sesiones, implícita por encima del 25 % o por debajo del 13 %, y mes anterior peor de −5 %.
Estudio tres estudios propios · publicado el 4 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
Anterior: Comprar calls: mecánica, coste y resultado medido
Siguiente: Straddle y strangle largos: cómo se compra volatilidad
Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
Polaris seguirá siendo gratis y sin registro.