Un straddle es una call y una put compradas al mismo strike; un strangle, las dos más lejos del dinero. Los dos apuestan a que el subyacente se mueve mucho, sin decir hacia dónde, y esta lección mide cuánto se paga por esa apuesta.
Lo que medimos Un straddle compra movimiento sin elegir dirección. En el índice cuesta más de lo que el índice se mueve: acierta una de cada tres veces y pierde la media, a cualquier plazo y a cualquier tamaño.
Comprar una call y una put al mismo strike —un straddle— es apostar a que el subyacente se mueve, sin decir hacia dónde: se gana si se aleja más de lo que costaron las dos patas. Comprarlas más lejos —un strangle— es la misma apuesta, más barata y más exigente.
La apuesta es simétrica por construcción. Al comprador no le importa la dirección sino el tamaño, y por eso su enemigo no es equivocarse de lado: es que no pase nada.
El straddle en el dinero del índice a un mes cuesta, de mediana, 3,3 % del índice. Ese es el movimiento que hace falta, hacia cualquier lado, para no perder.
Es el movimiento esperado comprado entero, y ya sabemos que se vende un poco caro.
Compramos un straddle cada ciclo mensual durante veintiún años, al ask y con la horquilla real de cada pata, y lo dejamos llegar al vencimiento.
El índice se movió, de mediana, 2,8 %: menos que el precio del movimiento. El straddle acertó el 37 % de las veces.
| Sobre el índice | Acierta | Mediana, % de la prima | Media, % de la prima |
|---|---|---|---|
| Straddle a 30 días | 37 % | −22 % | −5,7 % |
| Straddle a 60 días | 36 % | −22 % | −12 % |
| Straddle a 90 días | 33 % | −26 % | −12 % |
| Strangle con las patas cerca | 30 % | −100 % | −14 % |
| Strangle con las patas lejos | 18 % | −100 % | −24 % |
A diferencia de la call comprada, aquí la media también es negativa. El comprador de dirección tenía la deriva del índice a favor, y eso le pagaba parte de la prima.
El de movimiento no tiene nada a favor: solo necesita que el índice vaya lejos, y lejos va pocas veces.
Y la cola no basta. El straddle dobla la prima el 6 % de las veces, y quitando el puñado de operaciones mejores la media baja a −18 %.
La mejor de todas fue la comprada en febrero de 2020, +1.038 %: una sola operación en un año de pérdidas.
El strangle barato es el difícil. El de patas más lejanas cuesta una quinta parte del straddle, pero vence sin valor el 73 % de las veces: lo que se ahorra en prima se paga en distancia.
El plazo no ayuda. A dos meses la media es −12 % y a tres −12 %, con menos acierto todavía: el straddle paga entero el tiempo que compra.
El precio tampoco. Con la implícita en su tercio alto la media es −12 %; en el bajo, +1 %. Comprar barato deja de perder, pero no gana.
Ni el tamaño. Como programa, comprando el straddle cada mes con una fracción fija del capital, el 2 % rinde 1,2 % al año: por debajo del efectivo.
Y una fracción cinco veces mayor pierde −6,5 % al año con −84 % de caída. Ningún tamaño lo salva, porque no hay media que componer.
En acciones queda en cero. El straddle cuesta 8,2 % del precio y la acción se mueve 6,6 %: la misma distancia que en el índice, con números más grandes.
Acierta el 41 % y su media es +0,9 %. Ni gana ni pierde.
Con un anuncio de resultados dentro de la vida del straddle la media sube a +3,6 %, y sin él queda en cero. Es lo que dejaron los anuncios de resultados: el movimiento del evento se paga a su precio.
| Straddle a un mes sobre acciones | Implícita propia baja | Media | Implícita propia alta |
|---|---|---|---|
| Sin resultados dentro | 43 % · +5 % | 40 % · −2 % | 37 % · −7 % |
| Con resultados dentro | 54 % · +29 % | 41 % · +1 % | 40 % · −2,8 % |
La rejilla da el acierto y la media de cada celda, con la implícita de cada acción medida contra su propia historia. Una sola celda paga: un anuncio dentro y la implícita en su tercio bajo.
Son 118 operaciones en veintiún años, con una media de +29 %.
Y sin el 5 % mejor sigue en +18 %.
El mismo anuncio con la implícita alta da −2,8 %, con tres veces más operaciones y ninguna señal.
Lo que separa a esas dos celdas no es el anuncio: es lo que se pagó por él. Aun así es un resultado pequeño, y aquí se deja como candidata a estudio propio, no como regla.
Antes de comprar movimiento, comparar lo que cuesta con lo que ese subyacente se mueve de verdad. Si la prima es mayor, se está pagando por la cola, y la cola llega pocas veces. Y no buscar el arreglo en el plazo, el régimen o el tamaño: ninguno cambia el signo.
El 12 de junio de 2026, con el índice a 741,75, la call 743 costaba 12,15 y la put 744, 12,60: el straddle, 24,75 por acción, 2.475 $ por contrato, el 3,3 % del índice. Para no perder, el 10 de julio el índice tiene que estar por encima de 768 o por debajo de 719: moverse más de un 3,3 % en cuatro semanas, hacia cualquier lado. Si cierra en 750, el straddle vale 7 y se pierden 1.775 $; en 790, vale 47 y se ganan 2.225 $. El índice se movió, de mediana, un 2,8 % en esas cuatro semanas durante veintiún años: menos que el precio del movimiento.
Está medido sin gestión: cada straddle llega al vencimiento. No dice qué pasa cerrando a mitad de camino, con un objetivo de beneficio o vendiendo la pata ganadora, y esas reglas cambian el resultado de una estructura que vive de la cola; se miden en el módulo de gestión. Tampoco dice nada de comprar volatilidad con el VIX ni con calendars, que son otras herramientas.
Sobre acciones, el universo son las doce con más volumen de opciones de cada año, elegidas con lo que se sabía entonces. La celda que paga tiene pocas operaciones por año, y una rejilla de seis celdas encuentra una positiva con facilidad. Por eso se deja como candidata a estudio propio y no entra en las reglas como regla.
No está medido aquí: cada straddle llega al vencimiento. Un objetivo de beneficio, o vender la pata ganadora, cambian bastante el resultado de una estructura que vive de la cola, y por eso se miden aparte.
Con el VIX o con calendars, entre otras, y ninguna está medida en esta página. Son herramientas distintas, con otro precio y otro punto ciego; compararlas de oído no sirve de nada.
Puede serlo, y por eso no entra en las reglas. Una rejilla de seis celdas encuentra una positiva con bastante facilidad, y esa tiene pocas operaciones al año. Queda apuntada como candidata a un estudio propio, con la hipótesis escrita antes de mirar.
No. El universo son las doce con más volumen de opciones de cada año, elegidas con lo que se sabía entonces: las de moda de cada época. Y su resultado es, de todas formas, prácticamente cero.
Cada ciclo mensual, un straddle en el dinero —call y put al strike más cercano al precio— o un strangle con las patas a la distancia objetivo, comprados al ask —punto medio más la semihorquilla medida de cada pata— unos 30 días antes del vencimiento y liquidados por su valor intrínseco. Índice: SPY de 2005 a 2026, 251 straddles por plazo (30, 60 y 90 días) y 252 strangles por distancia. La curva del programa se marca a cada vencimiento, no día a día. Acciones: las doce con más volumen de opciones de cada año, elegidas con la información de entonces, 64 nombres y 2.328 straddles, con el calendario real de anuncios y los terciles de implícita calculados dentro de cada subyacente.
Estudio dos estudios propios · publicado el 4 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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