Una vertical de débito es una call comprada y otra call vendida más arriba, del mismo vencimiento: cuesta menos que la call sola y a cambio tiene un techo. Esta lección mide si ese techo se paga solo.
Lo que medimos Una vertical de débito es una call comprada con otra vendida más arriba: cuesta menos y a cambio tiene techo. Sobre el índice le gana a la call sola tres meses de cada cuatro.
Una vertical de débito, o spread alcista de calls, es comprar una call y vender otra del mismo vencimiento con un strike más alto. La vendida devuelve parte de la prima, así que la estructura cuesta menos que la call sola; a cambio, por encima del strike vendido ya no se gana más. Se compra un tramo de subida, no la subida entera.
La call vendida no es un adorno para abaratar: es una posición en sí misma, con su prima y su obligación. Por eso el spread se comporta distinto de la call sola justo cuando el índice no hace nada.
Sobre el índice a un mes, la call en el dinero cuesta 1,56 % del precio; el spread, 1,05 %. Dos tercios de la call.
Lo máximo que puede ganar es 2,2 veces lo que cuesta, y llega a ese techo el 31 % de las veces. La call sola no tiene techo, pero tampoco tiene una pata vendida que la sostenga cuando el índice se queda quieto.
Compramos las dos cosas cada ciclo mensual durante veintiún años, en las mismas fechas, con la horquilla real de cada pata, y las dejamos vencer.
El spread acertó el 50 % de las veces, frente al 44 % de la call, y mejora también la mediana y la media.
| Sobre el índice, a un mes | Acierta | Mediana, % del débito | Media |
|---|---|---|---|
| Call sola, en el dinero | 44 % | −31 % | +4,6 % |
| Spread de techo alto | 50 % | +9 % | +7,9 % |
| Spread de techo bajo | 52 % | +25 % | +8,5 % |
| Spread dentro del dinero | 69 % | +37 % | +2,6 % |
El spread gana a la call sola tres meses de cada cuatro: el 75 %. Y la razón tiene nombre: la call vendida cobra la prima de riesgo de volatilidad.
El spread compra dirección y vende un poco de movimiento a la vez, así que no depende tanto de la cola.
Quitando las mejores operaciones, la call queda en −7 % y el spread en +1,5 %.
Lo que se cede se ve mirando qué hizo el índice cada mes. Hubo 27 meses en que subió con fuerza, más de un 5 %.
En esos, la call ganó +4,1 % del nocional —lo que valen las acciones— y el spread +2,1 %: el techo se llevó la mitad. Ese es el precio de la rebaja, y se paga solo en el disparo.
| El índice en el mes | Call sola, media | Spread, media |
|---|---|---|
| Cae más de un 5 % | −100 % | −100 % |
| Baja hasta un 5 % | −99 % | −98 % |
| Sube hasta un 2 % | −36 % | −6 % |
| Sube entre 2 % y 5 % | +98 % | +106 % |
| Sube más de un 5 % | +189 % | +124 % |
Cuando el índice apenas se mueve, la call pierde un tercio y el spread casi nada: la call vendida devuelve lo que la comprada pierde. Cuando sube con calma, ganan los dos, y el spread un poco más.
Solo en el disparo la call gana más. El spread es la call para quien espera una subida normal; la call sola, para quien espera una extraordinaria.
Como programa, comprando el spread cada mes con una fracción fija del capital, mejora a la call en retorno y en caída a todos los tamaños. Y aun así se queda por debajo del índice, que rindió 8,9 %.
| Cada mes, fracción del capital en débitos | Retorno anual | Caída máxima |
|---|---|---|
| Spread, 2 % del capital | 3,7 % | −11 % |
| Spread, 5 % | 5,3 % | −31 % |
| Spread, 10 % | 5,7 % | −56 % |
| Call sola, 5 % | 3,0 % | −44 % |
A tres meses la ventaja se mantiene y hasta crece, con más acierto y más media que a un mes.
Y el spread dentro del dinero es otra cosa: acierta el 69 % y llega a su techo dos de cada tres veces, pero ese techo es bajo y su media queda en +2,6 %. Es casi un bono con riesgo de acción, no una apuesta direccional.
En acciones el techo cuesta más. La call sola tenía una media de +17 % porque vivía de las que se disparaban.
El spread acierta más, el 43 %, pero su media baja a +8,5 %: corta justo la cola que sostenía a la call. Donde el movimiento es grande, el techo se nota.
Antes de comprar dirección, decidir qué subida se espera. Si es una normal, el spread gana casi siempre y cuesta menos. Si lo que se espera es un salto, el techo se lleva justamente la parte por la que se compró. Y en acciones, contar con que esa parte es casi todo el resultado.
El 12 de junio de 2026, comprar la call 743 a 12,15 y vender la call 762 a 3,74 costaba 8,41 por acción, 841 $ por contrato: dos tercios de la call sola. El techo es la distancia entre strikes menos el débito: 19 − 8,41 = 10,59, 1.059 $, 1,26 veces lo pagado, y se alcanza con el índice en 762 o más, un 2,7 % arriba. El umbral está en 751,41. En 750, la call sola pierde 515 $ y el spread pierde 141 $; en 790, la call sola gana 3.485 $ y el spread se queda en sus 1.059 $. El techo se nota solo en el disparo.
Está medido sin gestión: cada spread llega al vencimiento con las dos patas. No dice qué pasa cerrando antes, ni con el spread de puts alcista, que cobra crédito en vez de pagar débito y se mide en el módulo de riesgo definido. Tampoco dice nada de anchos distintos: aquí la call vendida está siempre a delta 25 o 30, y otros anchos dan otros techos.
Sobre acciones, el universo son las doce con más volumen de opciones de cada año, elegidas con lo que se sabía entonces, y entre ellas están las grandes ganadoras de la década: la media de la call sola en acciones vive de ellas, y la diferencia con el spread es mayor ahí de lo que sería en una acción cualquiera.
No está medido: cada spread llega al vencimiento con sus dos patas puestas. Cerrar antes cambia el resultado, y esa decisión se mide aparte, con sus propias cifras.
Es otra estructura: cobra un crédito en lugar de pagar un débito, y se mide en el módulo de riesgo definido. Que el dibujo del resultado se parezca no autoriza a deducir una cosa de la otra.
Cambia el techo y cambia el coste, y aquí solo hay dos distancias medidas más la versión dentro del dinero. Otras separaciones dan otras cifras y no están en esta página.
Con cuidado. El universo son las doce con más volumen de opciones de cada año, y entre ellas están las grandes ganadoras de la década. La media de la call sola vive de ellas, así que la distancia con el spread sale mayor aquí que en un nombre corriente.
Cada ciclo mensual, sobre el índice (SPY, 2005-2026, a 30 y a 90 días) y sobre las doce acciones con más volumen de opciones de cada año, cuatro compras en las mismas fechas: la call en el dinero sola y tres verticales, dos con la call vendida fuera del dinero y una dentro. La comprada al ask y la vendida al bid, con la semihorquilla medida de cada pata, y liquidadas al vencimiento por su valor intrínseco. Son 252 operaciones por estructura en el índice a un mes y más de dos mil en acciones, fuera las que cruzan un split. El programa gasta una fracción fija del capital cada mes, y su curva se marca a cada vencimiento, no día a día.
Estudio dos estudios propios · publicado el 4 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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