La anatomía de la cinta: cuántas operaciones cruzan en una sesión de cada futuro, de qué tamaño son, qué parte del volumen mueven las grandes y hacia dónde se imprime el precio inmediatamente después de cada una.
Lo que medimos La cinta no está hecha de ballenas. La operación mediana es de un contrato en los dos futuros, los bloques son una fracción del volumen, y el precio justo después de un grande va en su contra.
Quien mira una cinta por primera vez busca al grande: la operación enorme que revelaría una intención. Conviene saber, antes de salir a buscarla, de qué está hecha realmente esa cinta.
Esta lección la describe. Cuántas operaciones cruzan en un día, de qué tamaño son, cuánto pesan las grandes y qué le pasa al precio justo después de cada una. No es una lectura del flujo: es el terreno sobre el que se miden todas las lecturas.
La primera sorpresa está en el tamaño. La operación mediana es de un solo contrato en los dos futuros, y no por poco: más de la mitad de lo que cruza son operaciones de un contrato. La cinta no está hecha de ballenas; está hecha de sardinas.
| Sesión regular | /ES | /NQ |
|---|---|---|
| Contratos negociados | 1,06 millones | 389.000 |
| Nueve de cada diez, hasta | seis | tres |
| Noventa y nueve de cada cien, hasta | veinticuatro | seis |
| La operación mayor del año | 2.280 | 1.054 |
La segunda es el reparto por horas. La sesión regular concentra el 81 % del volumen del día completo en el /ES y el 76 % en el /NQ. La noche y la mañana europea son muchas horas con muy poco negocio dentro.
Y dentro de la propia sesión el ritmo tampoco es uniforme. Lo que cruza en un minuto de apertura no se parece a lo que cruza a media tarde, como desglosa el reparto por tramos del día. Toda cifra de esta lección es un promedio de sesión regular.
Las operaciones de un contrato no solo son la mayoría en número: en el /NQ hacen 50 % del volumen, frente a 18 % en el /ES. Es un contrato que vale menos por punto y lo mueven más manos pequeñas, y eso se nota en cada cifra.
Los bloques, en cambio, son una fracción del negocio. Las operaciones de cincuenta contratos o más apenas mueven una parte menor del volumen en el /ES, y una bastante menor todavía en el /NQ.
Eso no invalida mirar a los grandes; invalida usarlos como umbral. Un criterio del tipo «quinientos contratos», como el que se enseña en la versión de un profesional, cae en la cola más lejana de esa distribución.
La intuición dice que una operación grande empuja el precio a su favor: alguien con convicción y con tamaño se lleva el mercado por delante. La cinta dice justo lo contrario en el instante siguiente.
Tras una operación de cien contratos o más, el siguiente precio impreso está de media −0,27 ticks en contra de quien agredió en el /ES, y −0,31 en el /NQ.
Tampoco se recupera enseguida. Diez operaciones más tarde, en el /NQ, la distancia en contra llega a −2,6 ticks. Tras una operación de un solo contrato, en cambio, el siguiente precio va ligeramente a favor de quien la hizo.
La mecánica es la de la subasta. Quien tiene prisa compra al precio al que se esperaba vender y vacía ese nivel. El siguiente trato se hace a menudo contra el libro que se rellena, un peldaño por detrás.
Es el rebote de la horquilla: el coste de la prisa, visto desde la cinta en lugar de desde la factura. No es una señal, no es una trampa y no depende de quién estuviera detrás de la orden. Es aritmética de subasta.
Si un bloque anticipa algo más allá de ese instante ya es otra pregunta, y tiene su propia medición con su control en la lección de las operaciones grandes.
Llevar estas proporciones puestas al mirar una cinta o un mapa de barra. La operación típica es de un contrato, los bloques son una minoría del volumen y el precio justo después de un grande va en su contra.
Cualquier lectura que presuponga lo contrario —que la cinta está hecha de grandes, o que un grande arrastra al precio detrás de sí— empieza mal. Detectarlo cuesta un minuto y ahorra el dinero de comprobarlo con órdenes reales.
Un día de sesión regular del /ES: trescientas cincuenta mil operaciones que suman algo más de un millón de contratos. La mediana es de un contrato; el 90 % no pasa de seis, el 99 % no pasa de veinticuatro, y la mayor del año fue de 2.280. Los bloques de cincuenta o más contratos son el 4 % del volumen. En el /NQ, tres de cada cuatro operaciones son de un contrato y esas operaciones de uno hacen la mitad del volumen; los bloques, medio por ciento. Quien mira una cinta buscando «al grande» mira una cinta hecha de operaciones de uno, y el grande, cuando pasa, ve el siguiente precio impreso en su contra.
No dice qué operaciones son de quién: el registro no identifica participantes, y una operación de un contrato puede ser el trozo de una orden grande partida. Tampoco dice que un bloque no anticipe nada más allá del instante; eso lo mide su propia lección. Y la distribución de tamaños cambia con la liquidez de cada época.
Puede. El registro no identifica a nadie, y una orden grande troceada en pedazos pequeños aparece como muchas operaciones sueltas. Por eso el tamaño describe la forma del mercado, pero no describe a quién hay al otro lado: es una distribución, no un censo de participantes.
En el detalle sí, porque dependen de la liquidez y de cuántas manos pequeñas haya en cada contrato. En el orden, no: la mediana pegada a un contrato, los bloques como minoría y el retroceso tras el grande se repiten año tras año en los índices líquidos.
Sirve para saber qué es raro, que no es lo mismo que saber qué va a pasar. Un umbral solo tiene sentido si se conoce el lugar que ocupa en la distribución del contrato; puesto a ojo, casi siempre deja pasar todo o no deja pasar nada.
Porque un punto vale mucho menos en uno que en otro, y eso cambia quién puede operarlo con comodidad. El contrato más barato atrae órdenes pequeñas, y con ellas la distribución entera se estrecha: menos contratos por operación y operaciones grandes mucho más raras.
Operaciones de /ES y /NQ con lado agresor y tamaño, julio de 2025 a julio de 2026, sin las tres sesiones degradadas. Sesión regular del /ES: 350.133 operaciones y 1.058.943 contratos al día, mediana 1, percentil 90 6, percentil 99 24, máximo 2.280. El 54,1 % son de un contrato y hacen el 17,9 % del volumen; las de 50 o más, el 4,35 %. /NQ: 261.843 operaciones y 388.619 contratos, mediana 1, percentil 90 3, percentil 99 6, máximo 1.054, con 74,6 % de operaciones de uno que hacen el 50,3 % del volumen y 0,49 % en las de 50 o más. Siguiente precio impreso en ticks a favor del agresor, tras 101 contratos o más: −0,27 y −0,31; diez operaciones después en el /NQ, −2,60.
Estudio un estudio propio · publicado el 8 sep 2026. Las operaciones son de /ES y /NQ con lado agresor y tamaño, julio de 2025 a julio de 2026 (unos 220 millones); el libro, del /ES con diez niveles por lado, una semana de junio de 2026; las barras, de /ES y /NQ minuto a minuto (2017-2026).
Anterior: El dato: barras, operaciones y libro; qué ve cada uno y qué cuesta
Siguiente: Quién agrede a qué hora: volumen, delta y horquilla por tramo del día
¿Quieres aprender a leer cada herramienta en pantalla? El curso Orderflow y GEX con datos las explica una a una, con clases en vídeo, el GEX y cómo ejecutar más barato.
Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
Polaris seguirá siendo gratis y sin registro.