La diagonal compra una opción a meses y vende otra a un mes en un strike distinto, y vuelve a vender cada mes mientras la larga vive. Es el calendar con dirección, o el poor man's covered call con la larga corta. Esta lección mide qué pata gana y cuál paga.
Lo que medimos Lo que rinde es la larga, y rinde porque el índice sube. La corta vendida encima y rolada mes a mes no es la renta de la estructura: es su coste.
El calendar ponía dos vencimientos en el mismo strike y apostaba a que el índice no se moviera. La diagonal cambia el strike de la corta y la rola.
Se compra una call dentro del dinero a tres meses y encima se vende otra a un mes, más arriba. Cuando la corta se cierra se vende la siguiente, y cuando a la larga le queda un mes se rola.
Es la estructura que se enseña como «alquilar la larga»: la corta va pagando lo que la larga costó.
Se midió con el débito neto como riesgo y en doce formas, entre ellas la larga sola, sin nada vendido encima.
| Índice, 2005-2026, débito neto como riesgo | Retorno anual | Caída máxima | Las cortas |
|---|---|---|---|
| Diagonal de call, de libro | 6,0 % | −42 % | −78 mil $ |
| La larga sola, rolada, sin corta | 7,8 % | −43 % | — |
| Con la corta dejada vencer | 8,5 % | −33 % | −80 mil $ |
| Con la larga al doble de plazo | 4,1 % | −25 % | −63 mil $ |
| Diagonal de put protectora | −12,7 % | −96 % | +41 mil $ |
La diagonal de libro deja 6,0 % al año con −42 % de caída.
Y −40 % en el mercado bajista, frente a +18 % en el año del crash.
Con 10 contratos por cada cien mil dólares y un débito neto de 5,3 % del precio, lleva más nocional —lo que valen las acciones— que capital: es una posición alcista apalancada.
Las cuentas por pata lo dicen todo: las 129 largas ganaron +233 mil $.
Y las cortas perdieron −78 mil $, a razón de 4,6 por cada larga.
La larga sola, rolada igual y sin nada encima, rinde 7,8 % con −43 % de caída.
La corta quita retorno y no quita caída: el crédito de un mes no cubre lo que la larga pierde cuando el índice cae, y capa lo que gana cuando sube. Acierta 58 % de las veces y aun así pierde.
Es lo mismo que midieron la call cubierta y el strangle: sobre un índice que sube casi todos los años, vender la call encima de algo resta.
Aquí resta en las doce formas medidas. Con la larga más cerca del dinero, −152 mil $; en el calendar rolado, −302 mil $.
Ese calendar rolado merece su párrafo. Con una sola corta perdía; aquí, con la corta vendida dos veces sobre una larga a tres meses, rinde 5,6 %.
No es que haya empezado a funcionar: sus largas ganaron +407 mil $ y sus cortas perdieron −302 mil $.
Es una call en el dinero apalancada con una corta que estorba, y su caída de −79 % lo delata.
La corta cobra el tiempo de un mes y vende el derecho a la subida de ese mes. Sobre un índice que sube, ese derecho vale más de lo que se cobra.
Y cuando el índice cae, lo cobrado no cubre lo que pierde una larga que vale diez veces más.
Con la corta dejada vencer, 8,5 %: recomprarla a la mitad y vender otra más cerca solo acumula cruces de horquilla.
Con la larga al doble de plazo, 4,1 % con −25 %: menos apalancada y menos rentable.
Y con una sola call por cada cien acciones, 3,9 %.
Las diagonales de put no rinden. La bajista deja −8,3 % con −89 %, con el año del crash ganado y todo lo demás perdido.
Y la protectora, −12,7 % con −96 %: la corta cobra poco y la larga pierde todos los años que el índice no cae.
Sobre acciones, con la misma máquina, la diagonal de call dejó 2,7 % con −26 % de caída.
Sumando los episodios, las largas ganaron +1.205 mil $ y las cortas perdieron −905 mil $: la misma anatomía.
El calendar rolado, 0,1 % con −40 % de caída. Allí la larga gana más cuando sube y la corta capa más.
La diagonal es una apuesta alcista apalancada, y su cifra es la del índice en la ventana: con dieciséis años de subida, la larga gana.
En una ventana lateral la larga perdería su tiempo y la corta ganaría más, y la estructura seguiría dependiendo de la dirección.
La diagonal no es una renta sobre una larga: es una larga con un coste. Quien quiera exposición alcista con la pérdida limitada hará mejor comprando la larga sola. Y quien la venda igual, que sepa que lo que rinde la estructura lo rinde la otra pata, y lo rinde porque el índice sube.
Con el índice a 500, se compra la call 480 del mensual a noventa días por unos 32 y se vende la call 515 del mensual a treinta por unos 5: el débito neto son 27 por acción, 2.700 $ por contrato, y con el 10 % del capital como riesgo, tres contratos por cada cien mil dólares. Si a los treinta días el índice está en 510, la corta vence sin valor, se cobran 500 $ por contrato, y se vende la siguiente. Si sube a 540, la corta se recompra a 25 y la larga vale unos 62: la posición gana, pero menos de lo que habría ganado la larga sola. Si cae a 470, la corta vence sin valor, se cobran los 500 $, y la larga vale 8: se ha perdido casi todo el débito, y la corta ha devuelto una quinta parte. El crédito de un mes no cubre la caída de una larga a tres.
Está medido con una larga y una corta a la vez, la corta siempre más allá del strike de la larga, la larga rolada con un mes de vida y la corta gestionada como la lección 15 o dejada vencer. No dice nada de ajustar la corta cuando el índice la rebasa, ni de rolarla «por crédito» al mes siguiente y más arriba, ni de la diagonal con la larga a quince meses, que es el poor man's covered call de la lección 19. Tampoco de las diagonales a discreción con entradas elegidas.
La comparación entre la larga sola y la diagonal usa el mismo tamaño y los mismos días de compra, así que la diferencia es de la corta. Y las cifras de caída son las de una posición apalancada por riesgo: con menos tamaño caen menos y rinden menos en la misma proporción.
No está medido. Aquí la corta se vende por encima de la larga y se cierra por regla, sin moverla de sitio. Rolarla más arriba a mitad de camino es otra estrategia, con sus propias horquillas.
Entonces es un poor man's covered call, que tiene su propia página. Cuanto más larga, menos tiempo se paga por cada mes de cobertura, y la cuenta cambia.
Sí: mismo tamaño, mismos días de compra y mismo rolado. La única diferencia entre las dos curvas es la corta, y por eso la resta se le puede atribuir entera.
No: son las de una posición apalancada por riesgo, con más nocional que capital. Con menos tamaño se cae menos y se rinde menos, en la misma proporción.
Índice (SPY) de 2005 a 2026: la larga se compra en el mensual más cercano a 90 días —180 en una variante—, al ask con la semihorquilla medida, y se vende cuando le queda un mes. La corta va en el mensual más cercano a 30 días, siempre más allá del strike de la larga, vendida al bid y recomprada a la mitad del crédito o a 21 días, o dejada vencer. Comisión por pata y marcas diarias al punto medio. Los contratos salen de arriesgar un 10 % del capital vivo sobre el débito neto de la primera pareja, y el efectivo cobra la letra. En acciones se repite año a año sobre las doce que más opciones mueven, sin los años con split.
Estudio cinco estudios propios · publicado el 6 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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