El skew es la diferencia de volatilidad implícita entre la put y la call a la misma distancia del precio: el mercado cobra más por el seguro de bajada que por el de subida. Esta lección lo mide cada día durante veintiún años, en el índice y en acciones, y mira si se paga.
Lo que medimos El seguro de bajada está más caro que la apuesta a la subida, y además se paga de más. La prima de riesgo de volatilidad vive en el lado de las puts; el de las calls está a precio.
Con un solo modelo, una put y una call a la misma distancia del precio deberían valer lo mismo en volatilidad. No lo hacen.
Desde el crash del ochenta y siete el mercado cobra más volatilidad por el strike de abajo que por el de arriba. Esa curva se llama skew, y es el precio del miedo.
Tiene razones que no son de modelo. Quien tiene acciones compra puts para protegerlas, y casi nadie compra calls para protegerse de subir.
La pregunta no es si el skew existe, sino si se paga de más.
Para saberlo se comparó la implícita de cada lado con la volatilidad que el precio realizó en las semanas siguientes: es la prima de riesgo de volatilidad, partida por lado.
| Índice, mediana de 5.113 sesiones | Volatilidad implícita | Prima, % del precio | IV − realizada |
|---|---|---|---|
| Put lejos del precio | 21,5 % | 0,33 % | — |
| Put cerca del precio | 17,4 % | 0,85 % | +4,9 |
| En el dinero | 14,2 % | — | +2,0 |
| Call cerca del precio | 12,0 % | 0,56 % | −0,2 |
| Call lejos del precio | 11,1 % | 0,17 % | — |
La put cotiza a 17,4 % de volatilidad y la call a 12,0 %, las dos a la misma distancia del precio.
Son 5,4 puntos de skew, 1,43 veces.
Es una constante, no un episodio: entre el decil bajo y el alto va de 3,2 a 9,0 puntos.
Y se invirtió el 0,2 % de las sesiones: en veintiún años la put casi nunca estuvo más barata que la call.
Más lejos del precio la diferencia se dobla, 10,0 puntos.
En dinero, la put cobra 0,85 % del precio y la call 0,56 %, estando la put más lejos: se paga más por un strike peor colocado.
El desenlace da la razón al precio a medias: el índice acabó más allá de la put el 16 % de las veces y más allá de la call el 35 %, porque sube más meses de los que baja.
La pregunta que importa es si el sobreprecio se paga. La put cotiza +4,9 puntos por encima de la volatilidad que el precio realiza después; la call, −0,2.
La put cobró de menos el 15 % de los días; la call cobró de menos el 52 %.
Es la misma prima de riesgo vista de perfil: casi toda está en el lado de las puts.
Por eso este curso encontró una renta vendiendo puts y no la encontró vendiendo calls. No es que la call sea peor estructura: es que su precio no lleva prima.
El skew crece con el miedo: de 3,7 puntos con la volatilidad del dinero baja a 8,1 con la alta.
En el año de la crisis fue de 6,5 puntos y en el del virus, 9,0.
El miedo no abarata el seguro, lo encarece, y aun así la put siguió cobrando de más.
La call solo cobró de menos de forma clara en los dos años bajistas, −3,3 y −3,6, que es cuando vender calls salió bien y comprarlas no.
Sobre acciones la put cotiza a 38 % y la call a 35 %.
Son 3,2 puntos de skew, la mitad que en el índice en proporción. Y el 10 % de los nombre-años tuvieron la call más cara que la put.
Son las acciones de moda, donde el miedo es a quedarse fuera. Pero la prima de riesgo repite la forma: put +5,0 puntos, call +1,7.
La prima que cobra el vendedor de puts no es una recompensa por adivinar que el índice no caerá: es el precio que otros pagan por no tener que adivinarlo.
Y esa demanda no tiene espejo por arriba, porque nadie necesita protegerse de que su cartera suba.
La realizada se mide sobre veintiún sesiones y la implícita sobre un mensual algo más largo; el desfase va en la misma dirección para los dos lados. Todo son medianas.
Que la prima esté en las puts no dice que venderlas sea seguro: dice dónde está la prima y dónde no, que es lo que decide qué lado se vende y cuál se compra.
Hay además una lectura para el comprador. Comprar calls no rinde como programa porque el tiempo se las come, pero la volatilidad que se paga por ellas es la justa.
Comprar puts como seguro se paga con un sobreprecio que en veintiún años no bajó ni en los peores meses. Quien compra protección paga el miedo de todos los demás, y lo paga siempre.
Un día cualquiera con el índice a 500 y treinta y cinco días al mensual: la put 483, un 3,4 % por debajo, cotiza a 17,4 de volatilidad y vale 4,25 $; la call 514, un 2,9 % por encima, cotiza a 12,0 y vale 2,80 $. La put está más lejos y cuesta la mitad más. En las tres semanas siguientes el precio se mueve, de mediana, un 12,5 % anualizado: la put cobró casi cinco puntos de volatilidad de más, la call ninguno. Quien vendió la put cobró el miedo; quien vendió la call cobró lo justo por un strike que el índice cruza una de cada tres veces.
Está medido con la volatilidad implícita del punto medio de la cadena sobre el forward de paridad, en el mensual a treinta y cinco días, y con la realizada de las veintiún sesiones siguientes. No dice nada del skew entre vencimientos, ni de operar el skew en sí, con estructuras que compran un lado y venden el otro: eso mezcla dos primas y se mide por separado. Tampoco de acciones que no estén entre las doce con más opciones de su año.
La prima de riesgo por lado es una mediana de veintiún años; en los años bajistas la de la call fue negativa de forma clara y la de la put siguió positiva. Y que la prima esté en las puts es la razón por la que vender puts rinde, no una garantía de que rinda.
Con estructuras que compran un lado y venden el otro, sí, y aquí no está medido: eso mezcla dos primas y una diferencia de strikes, y hay que medirlo aparte antes de llamarlo una ventaja.
Es otra curva y otra medición. Todo lo de esta página compara strikes dentro de un mismo mensual, y no dice nada de cómo se compara ese mes con el siguiente.
No se ha medido. Los strikes lejanos de nombres poco negociados tienen horquillas anchas, y una implícita sacada de un punto medio ancho no es un precio fiable.
Aquí no se probó como señal, solo como precio. Que se ensanche cuando el miedo sube es el efecto de la caída sobre la demanda de seguro, no un anuncio de la siguiente.
Índice (SPY), cada sesión de 2005 a 2026 con griegos propios sobre el forward de paridad y el punto medio de la cadena: el mensual más cercano a 37 días, la put y la call de delta más cercano a 0,25 y a 0,10, y el contrato del dinero. De cada uno se toman implícita, prima en porcentaje del precio y distancia del strike. El skew es la implícita de la put menos la de la call al mismo delta, en puntos y como razón. La realizada es la desviación de los rendimientos diarios de las 21 sesiones siguientes, anualizada, y la prima de riesgo por lado, la implícita menos esa realizada. En acciones se repite cada quinta sesión sobre las doce que más opciones mueven cada año.
Estudio cuatro estudios propios · publicado el 7 sep 2026. Los datos de opciones proceden de HistoricalData.net.
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Esta sección enseña cómo funciona cada estructura y qué dicen los datos. No dice qué comprar, ni cuándo, ni sobre qué: eso es otro trabajo, y es el nuestro. Seis sistemas operando con capital propio, con cada posición y cada resultado a la vista —también los que salen mal.
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